A la espera de que se registre este acontecimiento espacial programado para el 14 de octubre
Marco Alvarado/
Diario de Chiapas
El próximo sábado 14 de octubre será un día especial; aficionados a la astronomía, estudiosos de la ciencia, y también el público en general, serán parte de un evento astronómico que las culturas antiguas observaban con asombro y miedo.
Ver el cielo pasar de la luz a la oscuridad, en una danza solar y lunar, era para las civilizaciones antiguas un fenómeno de mucho interés “observaban el cielo de una manera muy distinta a como lo hacemos nosotros, y estos eran eventos a los que atribuían diferentes significados”, destaca el técnico académico, del Centro de Monitoreo Vulcanológico y Sismológico, de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), Jesús Ernesto Velázquez López.
Los telescopios ya están listos para la observación del próximo eclipse anular, un evento que para el hombre del siglo XXI implica otros significados e interrogantes, ya que ofrece la oportunidad de conocer la dinámica del sistema solar, incluso de inferir cómo es que estos fenómenos podrían ocurrir en otros sistemas planetarios del universo.
“La parte de la observación era muy importante antes como lo es ahora; lo que era un misterio el avance tecnológico nos ha permitido entenderlo de otra manera, sin embargo, hoy sigue siendo muy importante comprender estos fenómenos”.
Esta vez se prevé que no habrá un oscurecimiento total del día, como ocurrió en el año de 1991, sin embargo, será una oportunidad para que niños y jóvenes se acerquen al fascinante mundo de la astronomía.
“Aunque anualmente puedan ocurrir un par de eclipses no todos son visibles en todos los países, porque la franja de observación siempre cambia, en este caso vamos a tener la fortuna de tener un par de eclipses en menos de seis meses, después del día 14 se espera otro el día 8 de abril de 2024”.
Un eclipse como el de octubre, de característica anular, ya que el sol no quedará por completo oculto, se repetirá dentro de varios años, mientras que un eclipse total de sol, como el que fue observado en el año de 1991, volverá a ser visible para Chiapas hasta en el año 2054.
De ninguna manera estos fenómenos deben ser considerados funestos, tampoco son portadores de malos augurios ni un aviso del fin de los tiempos o el fin del mundo.
Son fenómenos astronómicos que han ocurrido durante millones de años, y que seguirán asombrando al ser humano en tanto éste sobreviva como especie; el único cuidado ante ellos es no observarlos de manera directa, destacó Velázquez López.










