Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
Los llamados “viene-viene” han aumentado significativamente en Tuxtla Gutiérrez, principalmente en las zonas con mayor afluencia de vehículos y donde se ubican diversas oficinas a las que acude regularmente un gran número de personas para realizar diversos trámites.
Un ejemplo claro es el área cercana a la Secretaría de Educación, en el oriente de Tuxtla Gutiérrez, donde lamentablemente la práctica de apartar lugares para estacionar vehículos se ha convertido en un negocio.
Estas personas, conocidas como “viene-viene”, han ocupado calles y avenidas argumentando que brindan orden a quienes llegan a esta zona de la capital. Utilizan bancas, piedras, cajas y diversos artefactos para reservar lugares y no permiten que nadie se estacione a menos que solicite sus servicios, es decir, que estén dispuestos a pagar por que cuiden sus vehículos, obteniendo una bonificación a cambio.
Incluso, en algunos puntos de esta zona, tienen la desfachatez de mover contenedores de basura para permitir el ingreso de vehículos y cobran tarifas que oscilan entre cinco y quince pesos.
Ante esta situación, se ha solicitado la intervención de las autoridades de seguridad de la capital chiapaneca para imponer orden y evitar que esta práctica se siga propagando, ya que los riesgos aumentan y son constantes, especialmente cuando se rechaza el servicio ofrecido. En ocasiones, se han registrado agresiones verbales y, en casos extremos, agresiones físicas o daños a los vehículos, como rayones, golpes e incluso rotura de cristales.










