Carlos Rosales/ Diario de Chiapas
A dos semanas de celebrarse el Día de Todos los Santos, en la ciudad de Tuxtla Gutiérrez, los vendedores de dulces típicos comienzan a ofrecer sus productos a un costado del Mercado Público Municipal Juan Sabines.
Cada año, los mexicanos honran a sus difuntos montando altares en casa y en los cementerios, ya que se tiene la creencia de que las almas de los fallecidos regresan a la tierra para visitar las ofrendas que sus familiares y amigos preparan. Por lo tanto, muchas personas compran dulces típicos para decorar el altar.
En una entrevista, Flor de María de Jonapá, vendedora de dulces, comentó que desde esta semana las personas comienzan a comprar estos productos, los cuales se han convertido en toda una tradición para adornar los altares en las escuelas, oficinas y hogares.
“Los dulces típicos que la gente busca en esta temporada son las calaveritas de azúcar, gaznate, cocada, jocote y nanche curtido, dulce de garbanzo y calabaza, chilacayote, camote, papaya, chimbos, suspiros, nuégados, caballitos, entre otros más”, señaló.
Los vendedores de dulces típicos comentan que la tradición aún no se ha perdido y que durante esta temporada se esfuerzan para que los dulces tengan un sabor único y especial, de modo que la gente continúe consumiéndolos.
“La mayoría de los dulces son hechos por nosotros y la receta secreta consiste en prepararlos con mucho amor y paciencia, ya que lleva un gran tiempo y dedicación para que el sabor sea delicioso. Normalmente, la gente gasta hasta 150 pesos en dulces para decorar su altar”, afirmó










