Perciben que no hubo recuperación

Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Si bien en el segundo trimestre de 2023 la economía mexicana mostró un crecimiento de 3.6 por ciento respecto al nivel observado en el mismo trimestre de 2022, en la calle la opinión compartida es que los ingresos no alcanzan a cubrir, en la mayoría de los casos, las necesidades básicas.
A menos de tres meses para que concluya este año, hay indicadores en la economía nacional que señalan una recuperación tras el periodo de pandemia de COVID-19, pero en el día a día, la población asegura que esta bonanza no es generalizada.
Karina Trejo respondió que se mantiene “a flote” porque “ni me sobra, pero tampoco me falta de manera preocupante, aunque es cierto que hay cosas que cuesta más adquirir este año”, además que, en su caso, asegura que le fue imposible hacer un ahorro este año.
María del Rosario calificó este año como “de la patada”, su economía personal se vio golpeada por el incremento en los insumos básicos, problemas para obtener ingresos económicos, y cuestiones de salud que terminó atendiendo en el servicio médico particular porque tanto el sector salud como el IMSS, no le respondieron.
“Tuve que pagar por un servicio médico de algo grave, pero nos traían como pelota, y eso le dio al traste a lo poco que había juntado”, comentó.
De hecho, el “guardado” o ahorro es, en la mayoría de los casos, la tabla de salvación de muchas familias, siempre y cuando tengan este hábito, aunque según las últimas estimaciones, si bien el 58.6 por ciento de la población ahorra activamente, de este total, sólo 2.6 por ciento de hombres y 2.8 por ciento de mujeres destinan recursos para la vejez o el retiro; la mayoría ahorra para destinos de corto plazo, como atender emergencias, imprevistos o gastos generales del hogar.
Ahora bien, de acuerdo con el Inegi, en 2022 el ingreso corriente promedio trimestral en las localidades urbanas de Baja California Sur, rondó los 94 mil pesos, mientras que en Chiapas apenas y alcanzó los 49 mil pesos. Cifra que se redujo a poco más de 30 mil pesos para las zonas rurales de la entidad.
Ingresos promedio, que no generalizados, con los que deben hacer frente a los gastos de alimentación, transporte y educación, principalmente.
María Elena, por ejemplo, también considera que este año fue duro para que ajustara el ingreso “porque cada ida al súper es una adivinanza de los precios, todo subió”.
Para el comerciante Jorge Ruiz, 2023 no fue un año de recuperación debido al costo de los insumos, y una falta de circulante entre la población “los negocios tenemos que ver cómo seguir a flote, mantener la clientela que sea posible, pero la pandemia nos vino a torcer, tenemos que poner de nuestros ahorros para no bajar las cortinas”.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *