¿Son tímidas las plantas?

Agencias
Un trabajo realizado por investigadores del Instituto Nacional de Biología Básica en Okazaki Japón finalmente ha dado una respuesta. En M. pudica tras un estímulo, ya sea el tacto o herida, una rápida movilización de iones de calcio (Ca2+) inicia el proceso y ayuda a estas plantas a plegar sus hojas en aras de defenderse de los insectos hambrientos. Esta avalancha en respuesta a dicho estímulo inicia con un estadillo de Ca2+ que ocurre en la zona dañada y viaja rápidamente por las nervaduras de las hojas hasta un órgano en la base del pedúnculo llamado pulvino o pulvínulo, el cual actúa como un motor. Un aumento de Ca2+ en cada pulvino se traduce en un cambio en el potencial de señales eléctricas, ocasionando el plegamiento (Figura 1).
Para poder estudiar este fenómeno, conocido también como sismonastia fue necesario desarrollar mediante edición genética, plantas capaces de sintetizar un biosensor basado en una proteína verde fluorescente que se une al Ca2+ y revelar así la presencia de este en las células de las plantas, luego simplemente dañaron la punta de una de sus hojas y observaron lo que sucedía. Para comprobar que una entrada de Ca2+ en las células del pulvino desencadena el plegamiento, los investigadores sometieron a las hojas a una solución que contenía iones de lantano, los cuales bloquean los canales de calcio, y así observaron que las plantas ya no respondían al tacto.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *