Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
El próximo foro sobre la libertad religiosa y los derechos humanos, se realizará en Tuxtla Gutiérrez el próximo 06 de noviembre a partir de las 10:00 horas.
Esta vez la sede elegida es el Teatro Francisco I. Madero, que se ubica en el centro de esta ciudad, en donde nuevamente se darán cita representantes de las diferentes expresiones de fe que hay en Chiapas, de corte judeocristiano.
Como ha sucedido anteriormente, se pretende que estos sean espacios de diálogo en los que tanto el sector religioso como el secular puedan expresarse.
Anteriormente los grupos religiosos presentes en Chiapas han expresado su preocupación por la persistencia de algunos conflictos, y temas pendientes como la discriminación sistemática, o las decisiones legislativas que preocupan a algunos sectores conservadores.
También los temas de derechos humanos, entre ellos el de la libertad de credo, un diálogo necesario para Chiapas porque es un estado diverso en credos, donde es importante entender que no se pueden conquistar libertades quitándosela a otros.
De hecho, Chiapas es considerado un estado religiosamente diverso, con una población altamente creyente, en donde hasta un 90 por ciento de la población manifiesta algún tipo de creencia, y en donde estos espacios se necesitan para tener un ambiente pacífico de convivencia.
Datos recientes indican que en el terreno de la fe y de las creencias religiosas, Chiapas ofrece uno de los panoramas más dinámicos observados en la última década.
Por ejemplo, hasta 2020 se observó que hay un menor porcentaje de fieles de la iglesia católica, un mayor porcentaje de fieles de las iglesias protestantes y evangélicas, de 7.5 a 11.2 por ciento y, sobre todo, un mayor porcentaje de personas sin religión, de 4.7 a 8.1 por ciento, con un 2.5 adicional de personas sin adscripción religiosa.
Ahora bien, actualmente Chiapas está entre los 10 estados con menos del 75 por ciento de su población declarada católica, y entre las 12 donde se reporta un aumento de asistentes a las iglesias protestantes y evangélicas.
Sin embargo, llama la atención que las personas sin religión ya eran un grupo declarado en Chiapas en el año de 1990, con un 10 por ciento de su población, cifra que se mantuvo en 2020, y a la que se sumaron 13 estados más, con un 10 por ciento o más de personas sin religión, o que se reportan como creyentes pero no tienen adscripción religiosa.










