LA DEBACLE DE CHECO PÉREZ

Un descenso periódico precedido por un par de actuaciones brillantes

Daniel Sánchez
Diario de Chiapas
El desempeño general de Checo Pérez en esta temporada ha sido irregular, aunque en las últimas carreras se ha ido asentando sobre una regularidad por debajo de las expectativas.
El piloto oriundo de Guadalajara ilusionó a todo un país cuando se alzó con dos victorias en solamente cuatro carreras al comienzo de la temporada, estando cabeza a cabeza en el mundial de pilotos con su compañero de equipo, Max Verstappen.
Recordemos la actuación de Checo en Arabia Saudita, donde el mexicano conquistó la pole position y fue capaz de mantener a raya a Max Verstappen por más de 25 vueltas, ganando la contienda y colocándose como puntero en el campeonato durante un par de giros, solo hasta que Max consiguiera la vuelta rápida y nos arrebatara la oportunidad de ver al primer mexicano liderando la tabla de puntos. La actuación en Yeda sumada a la de Bakú fueron los únicos dos momentos donde Sergio Pérez mostró las cualidades de un campeón del mundo, pero esa racha idílica no duraría mucho.
Posterior al Gran Premio de Miami, el rendimiento del mexicano se fue a pique. Las cinco carreras consecutivas sin poder arrancar dentro del top 10 en la parrilla de salida fue el comienzo del fin para Pérez, aunque vislumbraba ser un final definitivo más que un comienzo.
La brecha que separaba a Verstappen empezó a abrirse cada vez más y más conforme acontecía cada carrera. Mientras Checo peleaba a capa y espada para conseguir subirse al podio, Max continuaba extendiendo un récord de victorias consecutivas que se volvió histórico.
Las únicas dos actuaciones “buenas” de Pérez tras su debacle fueron en Bélgica e Italia, sesiones donde obtuvo el segundo lugar.
Entre las posibles causas del repentino descenso de nivel en la conducción de Checo se barajan diferentes posibilidades, de entre las cuales dos destacan por sobre todas las demás, una posible modificación al carro tras bambalinas o un repentino bajón de rendimiento.
Aunque la explicación que señala que el mexicano simple y llanamente no fue capaz de mantener el nivel que mostró en las primeras carreras, también circulan rumores entre el público y algunos analistas de que el monoplaza de Checo Pérez posiblemente no sea el mismo que el de Max en cuestión de rendimiento o, quizás, sea más inferior de lo que creemos.

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