Enrique Flores Amastal. Ciudad de México
SE MARCHARON
Un día, los amigos, cansados,
decidieron partir a buscar su estrella.
Ligeros de equipaje, tomaron sus bártulos,
tomaron un café, y se marcharon.
Uno de ellos dijo sentirse cansado
se recostó, y aún sigue dormido.
¡No ha despertado!
EN CADA MUJER
En cada mujer,
busco algo de ti,
no comprendo qué,
pero busco.
Veo unos ojos verdes
y es la mar,
ojos violetas
como flores de Jacaranda,
veo ojos negros,
son como la noche,
unos ojos cafés,
comunes como el sueño.
Hay tanta soledad, la noche se prolonga
vuelve la vida oscura, silenciosa.
Tus manos son mi fortaleza
son el sol que cura dolencias,
disipa necesidades,
crea las esperanzas
de seguirte buscando
en cada mujer que encuentro.
VIVIR ES LO UNICO
¿Vivir? es lo único.
¿Para qué, por qué?
Se nace, crece, se reproduce
y muere ¿Eso es todo?
Esta repetición es eterna.
¿Qué sentido tiene?
A qué vine, para qué
en este tiempo.
Mis hermanos mayores
se fueron, ¿no les gustó vivir?
Buscaron otra oportunidad
en otra época.
Estoy en la recta final
de la vida, me pregunto:
¿He realizado todo lo que
tenía que hacer?
¿Conseguí el objetivo de la vida?
No encuentro respuestas.
Sólo interrogantes, más dudas.
Enrique Flores Amastal










