Algunas consideraciones respecto a la formación, estructura y función de la familia

Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]

A pesar de la escasez de datos acerca de la familia, pueden inferirse cinco tendencias globales en la formación, estructura y función de la familia, a partir de los registros de investigaciones realizadas en las últimas dos décadas: 1) se ha elevado la edad promedio de las mujeres en su primer matrimonio y el primer parto, lo cual ha retrasado la formación de nuevas familias; 2) tanto las familias como los hogares se han hecho más pequeños; 3) se ha incrementado la carga sobre los padres en edad de trabajar, al mantener a dependientes más jóvenes y a dependientes mayores; 4) ha aumentado la proporción de hogares encabezados por mujeres y 5) la participación de las mujeres en el mercado formal de trabajo ha crecido, al mismo tiempo que la de los hombres ha disminuido, con lo cual se ha modificado la balanza de la responsabilidad económica en las familias.
Dichas tendencias no son evidentes en todas partes ni tampoco representan la historia de la vida familiar contemporánea. Lo que sí revelan, son algunas de las fuerzas que conforman la experiencia de muchas madres, padres e hijos en el mundo actual y también indican algunos cambios en las aspiraciones familiares y las estrategias de supervivencia.
Así mismo, la reducción o pérdida de las redes de apoyo que puede brindar la familia extensa, obliga a los padres en edad de trabajar a asumir una responsabilidad mayor en el cuidado y manutención de los miembros familiares dependientes más jóvenes o más viejos. Esta carga se ve intensificada por el creciente costo que significa mantener a los padres de edad avanzada y criar a los niños. En tales circunstancias, el compromiso que tiene de cada uno de los padres en edad de trabajar para mantener a sus dependientes, se torna más arduo que nunca.
También se hace necesario señalar que, aunque actualmente muchas parejas tienen menos hijos de los que tuvieron sus padres, la inversión económica total en sus hijos es mayor, a causa de que el pago de la instrucción de los niños ha aumentado. La motivación de los padres para dar instrucción a sus hijos ha crecido, debido a la competencia cada vez mayor para obtener empleos, a los valores cambiantes y a las economías que se modernizan; el resultado ha sido un rápido ascenso en la matriculación educativa en todos los niveles. La educación de los niños aumenta los gastos de la casa pues hay que pagar colegiaturas, transporte, uniformes, etcétera. El costo de oportunidad del salario y el trabajo a que se renuncia mientras el niño-adolescente está en la escuela, especialmente en los niveles secundario y terciario, es el mayor gasto relacionado con la escuela para las familias en las que las contribuciones económicas de los niños son decisivas para la supervivencia familiar.

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