• Atribuir la muerte de Baena Saucedo y la de su pareja, Dorian Daniel Nieve, a un “crimen pasional” es un eufemismo que podría estar contribuyendo a la impunidad: José Eliécer Esponda Cáceres
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La muerte de Jesús Ociel Baena Saucedo, de 38 años de edad, ‘magistrade’ del Tribunal Electoral del estado de Aguascalientes, ocurrida este 13 de noviembre, sucedió en un contexto en el que no existe un protocolo claro de atención ministerial para investigar los crímenes de odio, que pone en riesgo a todos los actividades y defensores de la diversidad sexual del país, opinó en una entrevista José Eliécer Esponda Cáceres, de la Red por la Inclusión de la Diversidad Sexual en Chiapas.
Atribuir la muerte de Baena Saucedo y la de su pareja, Dorian Daniel Nieve, a un “crimen pasional” es un eufemismo que podría estar contribuyendo a la impunidad en estos casos.
“No existe una estadística de muertes entre miembros de la comunidad de la diversidad sexual, que estuvieron motivadas por el odio, y recurrir a decir que se trata de un crimen pasional, término que no es jurídico, es una forma de evadir y obstaculizar la justicia”, comentó.
Esponda Cáceres reconoció que entre los defensores y actividades de la diversidad sexual hay miedo, porque la muerte de Baena Saucedo ocurre a pocos meses de haber recibido un mecanismo de protección, en julio de este año.
“Si bien era muy visible por el cargo en el Tribunal Electoral, también era un ciudadano activista, que después de la muerte de Ulises Nava, otro académico y activista de la diversidad sexual, asesinado también en Aguascalientes, solicitó el mecanismo de protección por amenazas de muerte recibidas, y nos preocupa que pese a contar con este cuidado, ocurrió su muerte”.
La muerte de Jesús Ociel Baena Saucedo viene acompañada de discursos de odio, como se ha visto en las redes sociales, aunque esto no es nuevo, destacó el activista chiapaneco, ya que estos discursos se amalgaman muy bien con la ideología de algunos grupos judeocristianos, que desde los púlpitos, o mediante las estaciones de radio “pirata” que poseen, atacan a la diversidad sexual argumentando una posición de fe.
“En Chiapas, en 2012, cuando se discutía el tema del matrimonio igualitario, grupos cristianos iniciaron una campaña diciendo que la paga del pecado es la muerte, una posición que abiertamente va en contra de nuestros derechos humanos, y a la que se han sumado otros sectores radicales”.
De hecho, Esponda Cáceres comentó que la muerte de Jesús Ociel Baena Saucedo bien puede atribuirse a la exposición que tuvo, luego de que abiertamente señaló ser una persona no binaria, y mostrarse de tal modo en diferentes vídeos que circulan en Internet, lo cual evidenció el grado de homofobia que hay en México, en muchos casos, disfrazada de discursos religiosos.










