Marcelo Toledo hace honor a lo cantinflesco

Resulta que el diputado Marcelo Toledo Cruz vio muchas películas del actor cómico Mario Moreno “Cantinflas”, pues luego de escuchar una entrevista que dio a los medios de comunicación del Congreso del Estado, podría explicarse la forma en que “desvarió” para fijar una postura respecto a las manifestaciones violentas que los jóvenes de la Normal Rural Mactumactzá han realizado en los últimos días en la capital chiapaneca.

Desmanes en las instalaciones de la Secretaría de Educación y en Palacio de Gobierno, son el ejemplo vivo del comportamiento de quienes se dicen estudiantes y que, con estas acciones desestabilizadoras, buscan presionar a la autoridad para que les brinde apoyos que aseguran no les han otorgado, pero que el gobierno de Chiapas ha hecho público en detalle todo lo que reciben.

Una situación que efectivamente no es de ahora, tiene muchos ayeres, pero que al gobierno se le salió de las manos al dejar crecer a la CNTE quien, a su vez, protege y coordina como avanzada las acciones violentas de los alumnos, quienes se dan el lujo de secuestrar camiones para transportarse, para saquear los productos que éstos contengan, para causar disturbios, y hasta agredir a quienes se les pongan enfrente, como es el caso de la prensa, a quien se han atrevido a agredir.

Es un cuento de nunca acabar que, ya se ha advertido, llegará el momento en que alguna tercera persona afectada, se defenderá de lo que considere un abuso de los jóvenes, con un desenlace fatal que no se quisiera que llegase a presentarse.

La vox populi que habita los alrededores de la colonia Plan de Ayala ha reiterado la necesidad de la reubicación de la escuela ante el peligro inminente que representan sus acciones de miedo, casos y terror que infunden en la ciudadanía.

Una petición que ninguna autoridad ha retomado para que se evalúen los pros y contras, a lo que en español podríamos decir que en realidad nadie se quiere echar a cuestas esa responsabilidad, tienen miedo, huyen. Enfrentar a los normalistas no les traería ningún beneficio, máxime si se trata de que son servidores públicos que tienen, en estos tiempos, aspiraciones electorales

Por eso decimos que lo dicho por el diputado Toledo Cruz es ambiguo, temeroso y, por tanto, no se ve que quiera tomar el “toro por los cuernos”. La reubicación de la Escuela Normal Rural Mactumactzá, dice, no es lo correcto, pese a que reconoce que son violentos.

«No estoy de acuerdo con que esta institución sea reinstalada en otro municipio, pues para muchos alumnos, los cuales son de escasos recursos, implicaría un incremento de los gastos que tienen que hacer en traslado y hospedaje», dijo como parte de la entrevista.

Si para el legislador la pobreza de los estudiantes es el impedimento, pues en atención a la demanda popular, no sería mejor que presentara una iniciativa o como representante legislativo, haga amarres con la Secretaría de Hacienda para que se contemple una partida suficiente que auspicie los gastos de los jóvenes, con el único propósito de que sea reubicada la institución.

En su rollo, también se acordó que debe tomarse en cuenta a los vecinos de la escuela donde estos muchachos estudian, “pues se han quejado y solicitado se les saque de la ciudad”. Entonces en qué quedamos: Que se vayan o que se queden.

Acaso no es suficiente el caos que generan, las pérdidas económicas que provocan al sector comercial con el cierre de negocios. Pero lo que más llamó la atención y que merece un aplauso, por la profundidad de la reflexión es cuando dijo que «estamos en espera de que los quejosos puedan terminar con este tipo de reclamos».

Es decir, el legislador Toledo Cruz cree y confía que los normalistas acabarán algún día con sus exigencias. Como se dice en el argot popular, parece que el diputado se “morirá sentado, esperando que eso suceda”, pues acaso no le cae el veinte que las manifestaciones, las protestas, las exigencias al margen de la ley, son parte del “negocio” que emprenden para obtener canonjías del gobierno.

Si la autoridad se dispusiera a aplicar la ley, a obligar que se respete la Constitución, otra situación se tuviera, pero no, esa parece que no es lo que conviene.

Y como colofón a lo cantinflesco, señala que «los excesos a los que han llegado, es un tema que debe castigarse, pues afecta a terceros, especialmente al ramo comercial». Entonces, estamos de acuerdo que, si violan la ley, debe aplicarse una sanción, pero no se hace. Ahora que la reubicación no sería violar la ley, sino garantizar las condiciones de estabilidad y paz social. Será que se exagera en esto, o ¿usted qué opina?

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