Enrique Flores Amastal Ciudad de México
Formas parte de mi
¿Que formas parte de mí?
¡Que no puedo ignorarte!
¡Qué contradictorio es!
Yo no existo para ti
pero te escondo entre líneas
para hacerte en todo momento mía.
Fijo tu bella figura en mi retina,
te pienso, te adentras en mis venas.
Es un día cualquiera
y el viento tibio, ondula tu cabellera,
sonríes y te acaricias, existes.
Aunque yo siga siendo extraño,
tu vida es extraña y es un milagro
cada amanecer a tu lado.
En cada latido del corazón
se inventa la vida,
y corre por nuestras venas,
silenciosa y tibia.
¡Que formas parte de mí!
¡Qué contradictorio es!
Copa de vino
Apuré la copa de vino
y volviste al olvido.
Me has habitado por siglos,
milenios no te recuerdo
pero vives en la ausencia.
Hoy estuve a punto de recordarte,
lloré y no sabía por qué,
en las ondas del tiempo
me vi junto a ti, dos adolescentes,
corriendo a campo travieso,
viviendo los colores del atardecer.
Pero soltamos nuestras manos
y el espacio-tiempo nos envolvió
flotamos en aquella negrura,
matriz universal serena, infinita.
Tus besos
Tus besos arrastran recuerdos,
la distancia te piensa,
se detiene,
vive intensamente con ellos.
Enrique Flores Amastal










