Sucesos vitales: ¿eventos tanto positivos como negativos?

Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]

En términos sencillos, se define al estrés como al estado de tensión psíquica que se acompaña de cambios fisiológicos en el individuo. Aunque la literatura indica que el estrés tiene efectos perjudiciales para la salud, los especialistas distinguen dos tipos de estrés: uno positivo y otro negativo. El distrés, es un estado de tensión psíquica que se experimenta con malestar y el eustrés es un estado de tensión psíquica que favorece la activación necesaria para realizar diversas actividades.
En la fase de alarma, el estresor impacta en el individuo desencadenando la movilización de sus recursos personales. En la segunda fase, llamada de resistencia, la persona que padece estrés se esfuerza por sobreponerse ante esta situación de modo que su nivel de energía se incrementa. Este es el momento en que el estrés resulta beneficioso, porque actúa como un motivador de la conducta. Sin embargo, si los recursos de la persona no son suficientes para imponerse al estresor, se pasa a la fase de agotamiento. En esta tercera fase desciende el nivel de energía y el estrés sobrepasa los esfuerzos de la persona que se resiste, haciéndose manifiestos diversos síntomas psicosomáticos.
Pero la pregunta que debe hacerse para entender el panorama es: ¿qué sucesos desencadena estrés? Los sucesos vitales son acontecimientos discretos que aparecen en un momento preciso de la vida y que afectan la salud física y mental de quien los vive. Se ha propuesto que los sucesos vitales se asocian a cambios evolutivos, caracterizados por la transición de un periodo a otro. Así, se tiene un periodo de transición en la adolescencia, la edad adulta temprana, la edad de la madurez. También se asocian los sucesos vitales con eventos que ocurren en diversos momentos de la vida y que definen los diversos periodos de transición, verbigracia el ingreso a la secundaria, la universidad, el primer trabajo, el matrimonio, el nacimiento del primer hijo…
Cabe mencionar que los sucesos vitales pueden ser eventos tanto positivos como negativos, ya que en general se asocian al cambio. Existen diversos tipos de sucesos vitales, dentro de los cuales el divorcio y la muerte de un cónyuge tienen efectos nefastos para la salud. Por otro lado, las migraciones también son sucesos vitales importantes, puesto que llevan consigo una ruptura de las rutinas diarias.
La acumulación de sucesos vitales también se ha relacionado con el suicidio, tan frecuente en la depresión. Precisamente, se ha dicho que los sucesos vitales cumplen un papel desencadenador en la depresión, así como en otros desórdenes psicológicos. Para tener un entendimiento cabal de los sucesos vitales, es necesario considerar el efecto que tienen diversas variables mediadoras como el locus de control y el apoyo social. Este último constituye el conjunto de recursos sociales para el afrontamiento.

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