Cosecha de talento en los Semilleros Creativos del país…
Secretaría de Cultura / Diario de Chiapas
Con un Auditorio Nacional repleto de alegría, emoción y solidaridad con Guerrero, se llevó a cabo el Magno evento de Cultura Comunitaria Tengo un sueño 2023, con más de 750 niñas, niños y jóvenes en escena, representando a los cerca de 15 mil que asisten diariamente a los 443 Semilleros Creativos que hay en el país.
Danza, música, clown, teatro, literatura, video, fotografía y más, llenaron el escenario en 17 cuadros escénicos que emocionaron al público, compuesto por chicos y grandes que intercambiaron su boleto de acceso por útiles escolares, juguetes y donaciones económicas para apoyar a niñas, niños, jóvenes y docentes de los Semilleros Creativos de Guerrero.
En su mensaje, la secretaria de Cultura federal, Alejandra Frausto Guerrero, comentó que, a través de diversas disciplinas, los Semilleros Creativos alejan a sus integrantes de conductas nocivas y violentas: “Esta, que es la compañía artística más grande del mundo, es la revolución cultural de paz. El país ya es suyo, y saben cómo transformarlo con el poder de la cultura”.
La encargada de la política cultural del país recordó que, en esta ocasión, ante el embate del huracán Otis en Guerrero, Tengo un sueño apoya a niñas, niños, jóvenes, docentes y sus familias que, en muchos casos lo perdieron todo, e hizo un llamado a que esta comunidad se mantenga.
“Así como ahora apoyamos a Guerrero, si cualquiera de la comunidad está en peligro, estamos para ustedes. ¡Que vivan los Semilleros Creativos!, ¡larga vida a los Semilleros Creativos!”.
El espectáculo inició con un video realizado por el Semillero Nacional de Producción Audiovisual, que mostró imágenes de cinco caravanas que recorrieron el país para recolectar testimonios de los Semilleros.
Siguió el cuadro escénico El origen del mundo, con la participación del Semillero Nacional de Teatro, seguido de la participación de Semilleros Nacionales de Banda, coro y orquestas comunitaria y tradicional, que interpretaron obras como La opereta ecológica (Alberto Grau), dirigida por Fernando Pichardo. Se sumaron los Semilleros Coro Nacional comunitario y Ensamble Instrumental comunitario, quienes evocaron con sus voces y poética corporal a El Viento y El Árbol.
Después, el Semillero Orquesta Tradicional interpretó sones: jarocho, huasteco y de Tierra Caliente de Michoacán, con las marimbas tabasqueñas y chiapanecas. Luego se presentó el Manifiesto por la paz, escrito en 10 lenguas originarias por el Semillero Nacional de Lenguas: mayo-yoreme, yaqui, nayeri, yuhmu, amuzgo, náhuatl, mixteco- variante tu’un savi, tsotsil, maya y hñahñu.
El público se emocionó con la Habanera, de la ópera Carmen (Georges Bizet), a cargo de la artista invitada la soprano Morganna Love, junto con la Orquesta Escuela Carlos Chávez y los Semilleros Nacionales de Coro y Danza, quienes bajo la dirección de Eduardo García Barrios ponderaron la fuerza femenina y respeto a la diversidad sexual.
Otro de los momentos cumbre en el desarrollo de esta muestra multidisciplinaria fue la presentación del Semillero Pia Armónicos, con la orquesta Carlos Chávez y el Coro Nacional Comunitario, interpretando La Maza, de Silvio Rodríguez. El Semillero que montó este cuadro destaca por ser un espacio seguro para niñas, niños, jóvenes, mujeres y hombres con neurodivergencias. En su interpretación, sus integrantes adaptaron una de las estrofas de la canción original para componer su propia letra.
La algarabía del espectáculo continuó con otras interpretaciones poderosas: Alas (a Malala), del maestro Arturo Márquez, como ya es tradición, pues se ha convertido en un himno de las agrupaciones musicales comunitarias de todo el país; un homenaje al cantautor José Alfredo Jiménez, en el que se unió por primera vez el Semillero Mariachi Tradicional Comunitario de Apatzingán, Michoacán y el Semillero de Mariachi Juvenil Esencia de México en Durango.
El gran final llegó con El poder de la cultura, dirigida por Roberto Rentería, así como con la destacada participación de Alika y los Semilleros Creativos de Radio en Guadalupe, Zacatecas, Coro Nacional Comunitario, Orquesta Nacional Comunitaria y el Semillero Nacional de Circo.
Además, mil 520 niñas, niños y jóvenes de 63 Semilleros Creativos crearon la escenografía que vistió y dio identidad al escenario del Auditorio Nacional, hecha con más de 500 corazones pintados a mano, titulada Latidos por la paz. De igual forma, se digitalizaron 130 piezas para la pantalla, abordando temas como la semilla, la milpa, la comunidad, la fuerza de la mujer, el respeto a la diversidad y la migración, entre otros.
Esta fiesta comunitaria contribuyó también a la recaudación de donativos con el objetivo de apoyar a cerca de 300 familias de niñas, niños jóvenes y docentes de los Semilleros Creativos en Guerrero, afectadas por el huracán Otis. En esta ocasión, la Secretaría de Cultura federal, junto con el apoyo del Auditorio Nacional, solicitó la donación de juguetes y útiles escolares a cambio de un boleto para el evento.
De igual forma, se aceptaron donativos de dinero en efectivo o vía tarjeta bancaria, y por cada peso donado, la Fundación Inbursa, A.C. aportó dos pesos más, que serán destinados para estas comunidades.
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