- En la capital chiapaneca aún se mantiene la tradición de recrear la escena del pesebre donde nació el niño Jesús en Belén.
Carlos Rosales/ Diario de Chiapas
En estas fiestas decembrinas, los locatarios del Mercado Público Municipal Juan Sabines de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez reportan que la venta de los típicos nacimientos comienza a tener una fuerte demanda por parte de la ciudadanía.
En una entrevista, Cristina Chávez, comerciante de este establecimiento, comentó que, en la capital chiapaneca, aún se mantiene la tradición de recrear la escena del pesebre donde nació el niño Jesús en Belén.
“Pese a que la gente cambia de religión, los católicos mantienen la costumbre de recrear esta escena porque representa el nacimiento del niño Jesús de la noche del 24 de diciembre”, recalcó la vendedora.
Ante ello, destacó que las ventas se han elevado más de un 20 por ciento gracias a que sus precios se han mantenido a lo largo de este año y se encuentran muy accesibles para los bolsillos de los tuxtlecos durante estas festividades.
“Aquí vendemos nacimientos grandes y pequeños hechos de resina y de yeso y cuestan entre 300 hasta 500 pesos. Los elementos importantes que conforman los nacimientos son el ángel, María, José, los tres reyes magos, la mula y el buey”, finalizó Cristina Chávez.
Cabe destacar que la creación del nacimiento se atribuye a San Francisco de Asís, hace poco menos de 800 años en Italia. Tal inicio del nacimiento era a manera de representación de tamaño natural, es decir, con personas y animales de carne y hueso.
La práctica se fue extendiendo en toda Europa, principalmente en centros religiosos; alrededor del siglo XV comenzó a utilizarse pequeñas figuras representativas, fue entonces que los fieles cristianos comenzaron a montar sus propios pesebres en sus hogares.










