Enrique Flores Amastal Ciudad de México
DESVARÍO
Inútil detener los sueños
que la niebla desvanece
y solo queda un recuerdo
que también se borra con el tiempo.
Vivir errante, soñar despierto,
es una razón, dicen los cuerdos.
Amontonan relojes y calendarios,
el tic tac embrutece los sentidos
pero el silencio es eterno, universal.
El abandono disfrazado de hogar
es semejante y de la misma condición
aunque sea diferente.
MORIRÁ
Ella morirá de alguna forma,
y yo moriré un día, no lo sé,
a lo mejor la muerte es sueño
y en esa casa hogar habrá cariño
no lo sé.
Ahí donde volar es imprescindible,
para vencer las nubes que ocultan al sol.
Partir en un atardecer
para guardar en mis pupilas
ese grandioso anochecer.
Dejaré aquí todo lo pesado
lo que no sea necesario a mi nueva
condición.
Si al volar el cuerpo fuera un ancla, lo dejaré
y solo mi esencia ira conmigo.
LUZ
Deja que la luz penetre tu alma,
que fluya con bondad,
florezca en tus ojos, bañe tu cuerpo.
Deja que los amores furtivos
de adolescencias perdidas
recuperen su lealtad,
y los amorosos se conviertan
en estatuas de sal.
Acierto desmedido es la locura
es premio a las desilusiones de la vida
con ansias infinitas de afectos
que tú los niegas sin medida.
Enrique Flores Amastal










