Tío materno de Catalina de Salazar, esposa de Cervantes Saavedra
Krzysztof Sliwa / Atlántico, Barranquilla, Colombia
(Segunda y
última parte)
Añádase a esto, una honesta y sencilla observación a todos -y a los que propalan erróneamente que sobre el Quijote se ha dicho y escrito absolutamente todo- no existe, por ejemplo, una interpretación -española o extranjera en el siglo XXI- del Quijote,¬ digna de su nombre, a pesar de ser traducido 1,140 veces a unas 190 lenguas y dialectos, y a pesar de miles de las aportaciones académicas.
No disponemos de una «Historia de las interpretaciones del Quijote», honesta, rígida, rigurosa, seria y alejada del esoterismo. ¿Por qué? Tampoco existe una interpretación de sus obras maestras, sirva de ejemplo: La Galatea, Las Novelas ejemplares, y Los trabajos de Persiles y Sigismunda. ¿Por qué?
A mi modo de ver, lo que tenemos es muy poco por no decir nada; pero lo que sobra y se continúa difundiendo son unos trabajos indignos sobre la persona y el personaje del «Rey de la Literatura española» -incluso sobre los genios de la mejor literatura en el mundo, que es la literatura española: ejemplar, majestuosa y superior a todas, en esencial, la del Siglo de Oro-, induciendo a error al lector sobre el carácter del ejemplar escritor, del brillante soldado y del diligente comisario «Friedensfürst» (1527-1598), sin exponer un documento digno de crédito. ¿Por qué?
Al llegar aquí, tengo que dejar sentado que se nota con certeza que muy pocos «académicos de excelencia» consultan los fondos documentales para presentar el conocimiento de las distintas vertientes de la personalidad del glorioso Manco, de sus obras y de sus reflexiones -pero casi todos afirman conocer la verdad sobre el pensamiento bélico, económico, filosófico, jurídico, literario, moral y político del héroe de Argel-, lo que comprueban sus productos de investigación. ¿Por qué?
Ahora bien, concerniente al cura Juan de Palacios (1545-1595), tío de la esposa de Cervantes, nuestro admirable don Sabino de Diego Romero aporta 170 nuevos documentos sobre Juan, de quien se desconoce su niñez, juventud, educación y prendas físicas. Sin embargo, se sabe al dedillo que fue Juan, quien se hizo cargo de la formación de la hidalga esquiviana Catalina.
Gracias a la nueva documentación de De Diego Romero se documenta, a título de ejemplo, que Juan y su hermana María cultivaron una gran amistad con la familia Ugena, lo que respalda la prueba documental del 27 de octubre de 1584 que trata del bautismo de Catalina, hija de Juan y de Ana, cuyos compadres fueron Juan de Palacios y María, y actuaron como testigos el licenciado Juan de Guevara y Francisco Marcos.
El 4 de septiembre de 1578, María de Salazar, hermana de Catalina de Palacios y viuda de Juan de Salazar, madre de María de Salazar y Quiteria de Palacios, adjudicó poder a sus hermanos, el clérigo Juan de Palacios y Fernando de Salazar Vozmediano, para que cobrasen bienes, joyas de oro y de plata, y otras cosas que se le debían.
El 30 de agosto de 1579 murió María de Salazar, a los 63 años, esposa de Francisco de Palacios, abuelos maternos de Catalina, esposa de Cervantes, cuyos albaceas fueron su hijo Juan de Palacios, Juan de Enzinas y un fraile Alonso Heras.
El 26 de marzo de 1582 fue bautizado Bartolomé, hijo de Alonso de Ujena y de Inés de la Plaza, cuyos padrinos fueron Juan de Palacios y María de Salazar. Este niño era hermano de Sabina de Ujena, casada con Pedro Alonso, mencionado en el capítulo V de la primera parte de El Quijote.
El 16 de febrero de 1586, Francisco de Miño y Guzmán se desposó con Fabiana de Palacios, hija de Luisa de Palacios, prima de Catalina, cuyo testigo fue Juan de Palacios.
El 10 de septiembre de 1590 falleció Catalina Alonso, esposa de Francisco Madrigal, vecinos de Illescas, quien testó ante el escribano Álvaro de Castro y nombró por sus albaceas a Juan de Palacios y Juan de Aranda.
El 24 de enero de 1593 expiró Gaspar de Ujena, esposo de Lucía Romana, prima de Juana Gaitán y designó por sus albaceas a Juan de Palacios y a Gabriel Martín, a cuyo sepelio asistió Catalina, esposa de Cervantes.
Antes de terminar, hago especial hincapié en que nuestro infatigable documentalista don Sabino de Diego Romero, descubrió más de 1350 nuevos documentos cervantinos, que forman parte del nuevo libro: Documentos de Catalina de Salazar y Palacios, que ahora comprende más de 1700 testimonios legítimos, en que estamos trabajando desde 2021.
En resumen, felicito al benemérito historiador don Sabino de Diego Romero, por el extraordinario descubrimiento de los nuevos diamantes documentales de vital importancia para la biografía de Catalina, la Historia de Esquivas, la Historia de Toledo y la Historia de España -sin la menor sombra de duda, dichos testimonios deberían quedar fijados en los papeles para rectificar así los grandes desaciertos en las enciclopedias, libros de enseñanza y revistas electrónicas- y le agradezco a mi querido amigo don Sabino de Diego Romero, Presidente de la Sociedad Cervantina de Esquivias, su ejemplar y excelente colaboración. ¡Enhorabuena!
«Laus in Excelsis Deo»,
Krzysztof Sliwa










