- Más de siete mil migrantes avanzan por el sur de la entidad en ruta hacia Oaxaca; apenas llevan 50 kilómetros recorridos en caminata iniciada el 24 de diciembre desde Tapachula
José Cancino / Tapachula
Más de siete mil migrantes han recorrido aproximadamente 50 kilómetros desde Tapachula hasta Huixtla en una nueva caravana que ejerce presión sobre los gobiernos de México y Estados Unidos. Este evento tiene lugar en medio del cierre de 2023 y el inicio de una nueva etapa marcada por elecciones y decisiones políticas en ambas naciones.
La caravana partió el pasado 24 de diciembre, en plenas festividades de Nochebuena, con dirección al ejido Álvaro Obregón, donde descansaron. Este lunes reanudaron la caminata, recorriendo más de 28 kilómetros hasta llegar al municipio de Huixtla.
A lo largo de su trayecto, los migrantes han denunciado la falta de atención por parte del Instituto Nacional de Migración (Inami), que desde principios de diciembre dejó de atender en sus oficinas de regulación migratoria, generando un tapón humano en la frontera sur.
El activista Luis García Villagrán denunció que el Inami ha desplegado una serie de medidas para desacreditar el movimiento migrante y detener su avance hacia Oaxaca. A pesar de las acciones en su contra, Villagrán destacó que el movimiento está respaldado por jueces federales y afirmó haber testificado ante las autoridades.
Mientras tanto, Ysguel Jean, originario de Haití, quien carga una cruz como símbolo del calvario vivido por miles de migrantes en México, explicó que se unió a la caravana porque no podía permanecer más tiempo en Tapachula, donde tuvo que costear alquiler y su sustento diario por tres meses. Manifestó que su objetivo es encontrar oportunidades en otro lugar o en Estados Unidos.
La caravana ha descansado en el domo techado de la cancha del barrio Guadalupe, en los suburbios de Huixtla, con planes de reanudar la caminata en dirección al municipio de Villa Comaltitlán y, antes de que concluya el 2023, llegar a territorio oaxaqueño.










