La lectura emotiva e intencionada: expresividad
Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]
El tratamiento de la lectura desde edades tempranas, con corrección y expresividad, también potencia la formación integral de la personalidad del estudiante, el universo del saber y el empleo adecuado de la lengua materna, en tanto transforma la expresión oral, se educa la voz, se perfecciona la pronunciación correcta de las palabras, oraciones, grupos fónicos, se ajustan los gestos sin exagerar en ellos, se favorece el comportamiento, el modo de actuación y se fortalecen las relaciones interpersonales a través del uso correcto de la entonación para indicar matices comunicativos y estados de ánimo: ironía, desprecio, cariño, miedo, lo que se infiere al escuchar la palabra hablada o leída, según su pronunciación y entonación.
Sin embargo, la realidad constatada mediante la observación de clases, actividades como debates teórico-metodológicos y la socialización de resultados en eventos nacionales e internacionales, evidencia que persisten insuficiencias en la lectura realizada por alumnos y profesores, que no solo limitan los resultados del aprendizaje y la formación integral de estos, sino también, en los efectos que provoca su realización en los oyentes. Entre estas insuficiencias se encuentran: lectura monótona, acompañada de errores en la pronunciación de sílabas y palabras, cambios, omisiones, adiciones y retrocesos, que evidencian insuficiente comprensión de lo leído, poca motivación y preparación para leer.
Sobre estos criterios, se plantea entonces que la calidad del lector y su metacognición, dependerá del nivel de enseñanza en que se encuentre y de las habilidades que consiga desarrollar para lograr la captación íntegra y cabal del texto; sin embargo, cuando se trata de la lectura oral, para que pueda ser entendida y apreciada por los receptores, el lector debe poseer una voz cultivada que le posibilite, mediante la entonación y las inflexiones, reflejar sentimientos, expresar estados emocionales, influir en la comprensión del mensaje y estimular efectos en los interlocutores.
Esto implica que la lectura debe ser transmitida con emotividad, el lector tiene que adentrarse en el texto, sentir la emoción y comprender la intención del autor al escribirlo, así podrá comunicarlo con fidelidad al oyente. Por otro lado, diversos autores también expresan que la lectura oral, es expresiva, en tanto coinciden en el control de la voz, el perfeccionamiento de la dicción y de la entonación, el desarrollo del gusto estético y la autorregulación que realiza el lector.
De ese modo, los principales elementos de la interpretación textual sujeto y texto, se ven interrelacionados.










