Sueños que nunca serán realidad

Como en los cuentos de la abuelita, cuando decía que algún día el mundo cambiaría para bien, por fin llegó. En este día no sólo los chiapanecos, sino todo México, los que habitamos el país somos ejemplos para el mundo de seres incorruptibles, generosos, bondadosos, donde la ayuda mutua prevalece sobre todas las adversidades, que las hay.

Este maravilloso miércoles es el día esperado, anhelado y el que soñamos alcanzar como una comunidad de seres humamos que ya estábamos hartos de tanta desgracia, de tanta noticia fatal donde la costumbre era parte de nuestra cotidianidad.

El anhelo de que la politiquería se esfumó es el mejor regalo. Los que se dicen políticos, hombres de bien, y que en su mayoría habían sido señalados con el dedo de corruptos, convenencieros, de velar por sus intereses personales y de haber hecho a un lado a la comunidad, este gran día se ha reconvertido -como se hacen con los hospitales y clínicas que antes estaban desahuciados-, en hombres de bien, ejemplos de la divinidad consagrada.

Quien diga que el paraíso terrenal no existe se equivocó rotundamente y como ejemplos le citaremos varios casos de algunos seres humanos convertidos en funcionarios, políticos u organizaciones que de la noche a la mañana pareciera que la gracia omnipotente le entró en lo más profundo de su ser.

El caso de los alcaldes y alcaldesas de Chiapas es lo más significativo porque han confirmado en una conferencia conjunta que sus sueldos serán bajados a la mitad, las unidades del servicio público serán puestas a disposición a partir de mañana viernes sin costo y las unidades de transporte concesionado bajarán los precios del pasaje, luego de que se enteraron que el gobierno federal confirmó que por fin ya se refina gas en Dos Bocas y que la producción se canalizará a los estados donde se extrae el crudo, como es el caso de Chiapas.

Las mujeres políticas que aspiran a gobernar este país -Xóchitl Gálvez y Claudia Sheinbaum-, han firmado un pacto para no agredirse durante la campaña rumbo a las elecciones de junio de 2024, esto, principalmente, porque el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha suspendido las mañaneras para trabajar desde el interior de Palacio Nacional, sólo en contacto con sus secretarios de Estado para que los apoyos y programas sigan aterrizando como lo estable la normatividad electoral.

Resalta el anuncio presidencial de que pondrá una barrera imaginaria para no meterse en la vida institucional de los órganos autónomos y da fin a su pleito que tiene con el Poder Judicial, pero, sobre todo, las Cámaras de Diputados y Senadores, integrada por la mayoría de Morena dejarán sin efecto la relación política convenenciera con los partidos PVEM y PT, lo que significa que cada quien se rascará con sus propias uñas, hecho que dará paso a que la pluralidad política sea la que decida por el camino a seguir para darle sustentabilidad y desarrollo al país.

En Chiapas, los candidatos saldrán de la ciudadanía, por lo que por primera vez en la historia de esta entidad, los alcaldes, los integrantes de los Cabildos, las nuevas fórmulas en el Congreso del Estado será integrado por hombres y mujeres que en su vida han militado en un instituto político, pero que su mayor fortaleza es su educación con los mayores grados de estudio, pero con una sobrada transparencia y honestidad para representar a Chiapas, según se desprende de sus proyectos que han emprendido y de los que se les ha reconocido públicamente.

La entidad, con ello, dará el salto que tanto se esperaba y por ello quedarán en el olvido o como un sueño trágico, todas aquellas marrullerías que hicieron en su momento funcionarios de cuarta metidos a políticos para aprovecharse de sus puestos para brincar a una alcaldía, diputación, senaduría o escaño semejante.

Casos grotescos como el de Aquiles Espinosa García, que buscaba la candidatura de Morena para la alcaldía de Tuxtla Gutiérrez, sólo quedó en el libro de los recuerdos, pero que nunca más se oirá que alguien utilice los recursos públicos para beneficio público.

O el caso del titular de la Auditoría superior del Estado, Uriel Estrada Martínez, quien engrosó sus alforjas con el dinero que le daban los alcaldes por solapar sus transas. Este y cientos de casos son obra del pasado, afortunadamente, y como colofón, los grupos delincuenciales han aceptado recibir apoyos institucionales para dejar sus tareas con olor a muerte y desolación.

Estimado lector, lectora, este bonito sueño es prácticamente imposible de cumplirse, pero quisimos retratarlo de manera muy somera sólo como una ilusión y para decirle que no se confíe de lo que le digan hoy pues es el Día de los Santos Inocentes, así es que, inocente palomita, no hay que dejarse engañar.

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