Letras Desnudas
Mario Caballero
Nadie con dos dedos de frente podrá negar que vivimos en un mundo cada vez más individualista y en el que la gente sólo persigue su beneficio propio, y muchas veces a costa de los demás. Por eso cada día vemos a menos personas promoviendo la solidaridad, el altruismo y la empatía.
No podemos obviar que de tanto en tanto alguna institución gubernamental invita a los distintos grupos sociales a sumarse a las acciones altruistas, pero casi siempre todo termina en el discurso.
A ver, ¿cuándo hemos visto a un político organizando brigadas para limpiar siquiera dos calles de la ciudad o llevando comida a los familiares de los pacientes en los hospitales públicos, quienes además pasan días durmiendo a la intemperie en cajas de cartón? Reprobable es todavía cuando alguno de éstos lo hace pero con fines electoreros, buscando quedar bien para ganar votos.
No digo que no los haya, pero son pocos, muy pocos.
Por tanto, reconozco a todas aquellas personas que dedican parte de su tiempo y esfuerzo a la acción solidaria, altruista, que ayuda a los demás de manera desinteresada y sin recibir una remuneración a cambio. Entre ellas Josefa Sangeado Camacho, una mujer que desde el Voluntariado del Poder Judicial del Estado de Chiapas ha llevado ayuda humanitaria en atención y beneficio de distintos grupos sociales.
UNA FORMA DE VIDA
“El esfuerzo desinteresado para llevar alegría a los demás será el comienzo de una vida más feliz para nosotros mismos”. La frase de la activista y escritora Helen Keller describe el espíritu y la pasión de las personas voluntarias.
Aunque, a la verdad, hacer voluntariado ha sido una de las actividades menos reconocidas y valoradas. A tal punto de ser vista por muchos como una de esas cosas que hace la gente que tiene tiempo de sobra, pero no es el caso.
El voluntariado es una forma de ser, una elección propia de cada persona por dedicar parte de su tiempo a la acción solidaria, con una visión de responsabilidad social desde el compromiso organizado por ayudar a los demás.
Inclusive, el programa de Voluntarios de las Naciones Unidas (VNU, por sus siglas en inglés), define el voluntariado como “una expresión de la participación del individuo en la comunidad que pertenece. La participación, la confianza, la solidaridad y la reciprocidad son valores basados en la comprensión compartida y en un sentimiento de deber común, que se refuerzan mutuamente y ocupan un lugar central en la esfera de la gobernanza y la buena ciudadanía”.
Así que se equivocan aquellos que piensan que el voluntariado es una reliquia nostálgica del pasado. Todo lo contrario, es la primera línea de defensa contra la atomización social en un mundo cada día más globalizado. Hoy, más que nunca, es la necesidad de compartir y preocuparse por los demás, por su bienestar, jamás un acto de mera caridad.
LOGROS POR EL BIEN COMÚN
La consciencia social, la cooperación, el compromiso y la apuesta por el bien común son los elementos que identifican la gestión de Josefa Sangeado al frente del Voluntariado del Poder Judicial.
Que no se entienda esto como un elogio, sino como el reconocimiento desde el juicio independiente de las acciones de Sangeado Camacho, que no sólo representan un esfuerzo institucional por ayudar a las personas vulnerables, sino también dignifican la contribución del voluntariado por mejorar nuestra sociedad.
Tuvo la visión de realizar acciones benéficas para las niñas y niños, pero también para las personas con discapacidad, para las que se encuentran privadas de su libertad e inclusive para los migrantes.
Muchos han sido los buenos resultados. Sólo por mencionar algo, durante su primer año de gestión (2022) logró entregar más de mil víveres al Sistema DIF Chiapas, a través del Voluntariado de Corazón, en beneficio de los albergues para migrantes en la entidad. Esto fue posible gracias a la colaboración de los trabajadores del Poder Judicial, empresarios, asociaciones civiles y la sociedad en general.
Asimismo, benefició a 100 personas recluidas en el Centro Estatal de Reinserción Social para Sentenciados (CERSS) número uno, conocido como El Canelo, con paquetes de limpieza y aseo personal. Esto sin mencionar los distintos apoyos otorgados a los CERSS de Tonalá, Ocosingo y Villaflores.
En la lectura del Informe de Actividades 2023, podemos percatarnos que los retos y los logros del Voluntariado fueron mayores.
Mediante distintos programas permanentes, amplió la ayuda humanitaria y atendió causas muy sensibles. Por ejemplo, con los programas “Dona tapitas de corazón” y “Dona tu cabello de corazón”, benefició a niñas, niños y personas adultas con cáncer en el estado.
Importante destacar que con la donación de tapitas al Sistema DIF Chiapas se obtienen recursos de la industria de plástico en el país con los que se financian programas gratuitos a pacientes con diagnóstico de cáncer. Y con la donación de coletas, se elaboran pelucas oncológicas artesanales que favorecen la autoestima y la integración al entorno social de las personas que pierden el cabello como consecuencia de los tratamientos.
Comprendamos que cuando hablamos de voluntariado no es lo que se hace, sino las razones por las que se hace. Como los eventos con causa que organizó y llevó a cabo en el transcurso del año previo. Entre estos la “Pasarela con causa”, con la que recaudó fondos a favor de las personas internas en los distintos CERSS en la entidad y de las mujeres en situación de vulnerabilidad.
Por otro lado, donó sillas de ruedas a personas de la tercera edad y con problemas de movilidad, privilegiando con ello la inclusión y la calidad de vida.
Para motivar la reinserción social y la educación de los adolescentes que se encuentran en el Centro de Internamiento Especializado para Adolescentes Villa Crisol, hizo entrega de kits de aseo personal, así como de útiles escolares y mochilas.
No es este un recuento de las acciones y programas ejecutados por el Voluntariado del Poder Judicial en su ejercicio del año 2023, que ha aportado su granito de arena en mejorar la condición de muchas personas y colectivos concretos, profundizando en las causas y en las consecuencias.
Empero, considero que es digno de todo encomio el trabajo que Sangeado Camacho ha impulsado desde el Voluntariado, especialmente por la concienciación de la lucha contra el cáncer de mama. Sobre todo, porque de acuerdo con el último informe de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2022 del Instituto Nacional de Salud Pública, la incidencia de nuevos casos de cáncer de mama en México durante ese año fue de 23 mil 790 entre la población de 20 años y más.
Para tal propósito, emprendió campañas informativas sobre este padecimiento, pláticas de sensibilización, donaciones de mamas y pelucas oncológicas y, con la colaboración de la Secretaría de Salud estatal, ofreció estudios para la detección del papiloma humano y exploración mamaria.
LA LUCHA
En fin, mientras más procuremos promover la participación social y la solidaridad, las actividades voluntarias podrán convertirse en un medio para luchar contra las desigualdades y la injusticia. Josefa Sangeado y el Voluntariado del Poder Judicial, sin duda de ningún género, han avanzado en esa lucha al asumir un compromiso valiente para con la sociedad chiapaneca.










