Enrique Buenrostro
El Instituto Nacional de Migración (Inami) en Chiapas se ha convertido en una verdadera fuga económica para la nación, ya que en nada contribuyen a tareas de seguridad nacional, tampoco para el control y regulación migratoria para lo cual fue creado, señalaron activistas y defensores de los derechos de los migrantes.
Mientras crece el descontento social debido a la presencia de migrantes en el estado de Chiapas, también crece la indiferencia de los agentes del Inami para atender las tareas para lo cual reciben un sueldo y ahora se dedican a exhibirse en las redes sociales, como si se tratara de artistas de cine o figuras públicas, en tanto que los titulares del Inami de Chiapas y Tabasco se han convertido en un cero a la izquierda.
En los últimos días, se viralizó un video en TikTok donde se observa a varios agentes del Inami en una fiesta privada a orilla de playa, en la que presumían, sin conceder, las jugosas ganancias que les deja la venta de documentos migratorios.
Y es que hasta entre los migrantes hay niveles. Los VIP, aquellos que pueden pagar entre 20 mil y 25mil dólares para viajar en avión sin ser molestados como es el caso de chinos que diariamente abarrotan el aeropuerto, también aquellos que pagan entre 30 mil y 40 mil pesos para obtener los permisos para y viajar en transporte público, pero están también los desafortunados que no tienen otra opción más que arriesgarse en las carreteras.
Diariamente en las carreteras de Chiapas se observa a cientos de familias caminando y exponiendo su vida al paso de todo tipo de vehículos. “No nos atienden, no nos dan el permiso para poder transitar de manera segura y tampoco nos dejan trabajar, por eso nos toca caminar porque tampoco tenemos plata”, señala Alejandro “N”, de origen venezolano










