Ainer González / Diario de Chiapas
En las comunidades indígenas de Chiapas la zozobra e incertidumbre por hechos violentos, sigue siendo el tema que más aqueja a la población.
Así lo manifestaron, habitantes desplazados de la comunidad de Santa Martha, del municipio de Chenalhó, quienes exigieron al gobierno del estado que cumpla con el apoyo prometido en cuanto a entrega de despensas, así como condiciones dignas para vivir en el lugar donde se encuentran refugiados (la comunidad Polhó del mismo municipio), pero lo más importante; el retorno seguro a sus hogares.
Tras más de 24 horas de mantener un plantón afuera de la sede del Poder Ejecutivo local, los inconformes reiteraron que las autoridades han hecho caso omiso a esta situación por la que atraviesan decenas de niñas, niños, mujeres, adultos mayores y hombres.
Los habitantes indígenas recordaron que, en 2022 cerca de 200 personas se vieron obligados a abandonar sus viviendas ante el clima de violencia generado por un conflicto armado en la zona, denunciando que integrantes de su comunidad habían sido asesinados y que sus tierras habían sido quemadas.
El conflicto, manifestaron que se origina entre la disputa de dos pueblos, el de Santa Martha y el de Aldama, por un bienes comunales de alrededor de 20 hectáreas que se encuentran en los límites territoriales entre ambas localidades, y aunque ha habido acuerdos ante autoridades, los enfrentamientos armados continúan.
Asimismo, lamentaron que ante esta situación personajes ajenos a la comunidad indígena han tratado de desestabilizar más la región a base de la violencia, ya que en junio de 2023, sujetos armados atentaron contra desplazados en Polhó, dejando siete muertos.










