Ainer González / Diario de Chiapas
Organizaciones de la sociedad civil manifestaron su indignación y repudio por la muerte de Jean “N”, una persona de nacionalidad haitiana que falleció el pasado 27 de enero dentro de las instalaciones de la estación migratoria del Instituto Nacional de Migración (INM), “Siglo XXI” en Tapachula.
Una de las organizaciones que expresaron este sentir, fue el Centro de Derechos “Fray Matías de Córdova”, quien denunció la muerte de Jean “N” como un hecho no aislado, ya que este caso se suma a la larga lista de personas migrantes que han muerto al interior de las estaciones migratorias de México, en las que se ha documentado que a las personas en situación de movilidad se les priva de la libertad y se les somete a condiciones de hacinamiento, insalubridad, falta de servicios médicos, alimentación precarizada, malos tratos físicos y psicológicos, abusos sexuales, lo que en su conjunto constituyen entornos torturantes para las personas.
A esto, el centro de derechos humanos recordó que en noviembre del año pasado una persona de nacionalidad cubana falleció en el traslado de la misma estación migratoria al hospital Cofat, sin que hasta ahora se hayan esclarecido las causas de su muerte, y mucho menos se hayan deslindado las responsabilidades correspondientes.
También precisó que en el año 2021, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación al INM por la muerte de una persona haitiana y una ghanesa bajo custodia de la misma EM SXXI en junio y octubre de 2019, respectivamente.
“Desde diversos espacios de la sociedad civil hemos documentado casos de motines, protestas, autolesiones y suicidios en las estaciones migratorias, lo que evidencia el grado de desesperación y sufrimiento que viven las personas en detención migratoria”, dijo.
Tales acciones, sostuvo Fray Matías de Córdova que son rechazadas por el uso de eufemismos por parte del Estado mexicano para referirse a las estaciones migratorias como “albergues” o “estancias de alojamiento”, mediante los cuales se pretende ocultar, e incluso negar, la realidad de estos centros de detención arbitrarios e ilegales, que violan el derecho a la libertad personal, el principio de no devolución, el derecho a solicitar y recibir asilo, y el derecho a la vida.
De tal forma, exigió al Estado mexicano que garantice una investigación pronta, exhaustiva e imparcial sobre la muerte de Jean “N, y de todas las personas migrantes fallecidas en las estaciones migratorias, esto sin omitir sancionar a los responsables materiales e intelectuales, y que se repare integralmente a los familiares de las víctimas.
Asimismo, el centro de derechos humanos demandó el cierre inmediato y definitivo de las estaciones migratorias, y el fin de la política de detención migratoria en México, que atenta contra la dignidad y los derechos humanos de las personas en contexto de movilidad.










