Mucho dinero para una elección ya consumada
La semana pasada, con carácter de urgente, el Instituto Electoral y Participación Ciudadana (IEPC), aprobó los montos de recursos que los partidos políticos, once en total, tendrán asignados para hacerle frente al proceso electoral que ya inició y que el 2 de junio determinará los resultados de las votaciones y de los ganadores en esta contienda que, todo indica, será reñida, competitiva, aunque aún se tienen muchos temores de si ésta será transparente y alejada de los escenarios violentos, como se ha tenido en comicios pasados.
Como están los números, en cuanto a pesos, autorizados para las dirigencias estatales, se ve a kilómetros que el partido Morena lleva mano para tener mayor presencia en la entidad, pues su presupuesto de casi 19 millones 300 mil pesos, sobre el millón 337 mil 578 pesos que tienen el PRD y Movimiento Ciudadano, demuestra que la contienda no será pareja en cuanto a competencia.
Significa ello que estos dos partidos están en la cuerda floja y podrían ser los próximos que pasen a formar parte de la historia, pues si no alcanzan la votación mínima del 3 por ciento, pueden estar despidiéndose del negocio de la política.
Para el caso del partido de la Revolución Democrática se busca a su dirigente estatal, a quien no se le ve por ningún lado, y con relación al “famoso” partido naranja, tampoco “canta mal las rancheras”, pues en las pasadas elecciones sólo pudo sostenerse por los resultados que se obtuvieron en la capital chiapaneca, donde, por cierto, su representante en ese entonces, era Francisco Rojas, el panista que hoy regresa a portar el color azul. Así es el chapulineo, los políticos se van como les indica la brújula.
Lo que en realidad está en juego, aparte de la supervivencia de los partidos, son los jugosos recursos que reciben mes a mes de parte del IEPC, aunque no haya elecciones de por medio.
En cuanto a carteras, esta será una contienda desigual y, por tanto, no se espera que los partidos que integran el Frente Fuerza y Corazón por Chiapas, tengan una disputada participación, pues el candidato de Morena, PVEM y PT, Eduardo Ramírez Aguilar, no sólo va respaldado por estos dos partidos que han acompañado al guinda desde el 2018, sino que para engordar el caldo, otros cuatro que en su momento los llamaron “chicos”, hoy se alían al ahora senador con licencia.
Encuentro Solidario, Chiapas Unido, Podemos Mover a Chiapas y Redes Sociales Progresistas Chiapas son los otros cuatro institutos que se enfilan a mantener y en su caso, aumentar sus diputaciones y alcaldías ganadas en el 2021. Entre todos, juntan más de 70 millones de pesos para darse un festín en este proceso electoral, si es que a la oposición no se le ocurre nada que revolucione su pasiva.
Pero no sólo serán en total 87 millones 542 mil 853.50 pesos para gastos de campaña de los 11 partidos políticos, sino que además se aprobaron 175 millones 85 mil 707 pesos para financiamiento público ordinario, en tanto que, 686 millones 157 mil 124.01 pesos son para proyectos vinculados al Proceso Electoral 2024; y 188 millones 299 mil 490.14 pesos están destinados a proyectos institucionales.
A ello súmele, con relación al recurso destinado a los partidos, el financiamiento privado que podrán recibir por sus militantes y simpatizantes, precandidaturas y candidaturas, así como el límite individual de las aportaciones de simpatizantes, que será de 3 millones 501 mil 714.14 pesos; el límite anual de aportaciones de simpatizantes, precandidaturas y candidaturas, será de 8 millones 519 mil 948.04 pesos y el límite individual de aportaciones de simpatizantes, de 425 mil 997.40 pesos.
Un mundo de dinero que, otra vez, será para comprar conciencias, mandar a hacer lapiceros, bolsas, banderas o estandartes; espectaculares, pintar lonas, bardas, promociones en medios de comunicación y ahora en redes sociales.
Al político le tiene que quedar claro que deben cambiar las formas para no andar derrochando el recurso. Su enlace con la ciudadanía tiene que ser más directo, de compromiso, y de propuestas viables que se cumplan, no que sólo sean palabrería que se la lleva el viento.
Hoy hay tantos problemas que amenazan la estabilidad social, económica y de seguridad de la población, que lo que se tiene que hacer son alianzas fuertes, acompañadas de obras productivas, con visión de futuro y con respeto al medio ambiente.
Ojalá escuchemos decir un líder de partido o a un candidato, que su prioridad será garantizar agua potable limpia para sus gobernados, echar a andar una planta potabilizadora en cada municipio, como mínimo, pues el que Chiapas tenga agua suficiente no quiere decir que está exento de problemas que padece, por ejemplo, la Ciudad de México, donde las protestas están en su máximo nivel por la contaminación ambiental que hemos hecho de nuestro país y que empezamos a pagar las consecuencias.
Mientras sean peras o manzanas, lo que sí estamos seguros es que la elección del 2 de junio a la gubernatura de Chiapas está consumada y no habrá quién le pueda quitar votos a Eduardo Ramírez Aguilar, por ello gran parte del negocio de los dineros bien podrían reencauzarse a otras alternativas sociales.










