Agencias
Observaciones con el telescopio espacial James Webb (JWST) han revelado la primera visión directa de dos exoplanetas orbitando sendas estrellas muertas, también conocida como ‘enanas blancas’.
Los planetas no sólo se parecen mucho a los gigantes gaseosos del sistema solar, Júpiter y Saturno, sino que las enanas blancas también sirven como analogías del destino del sol. Cuando el sol se transforme en una enana blanca, el cambio probablemente destruirá los planetas del interior del sistema solar, hasta llegar a Júpiter.
“Se han descubierto muy pocos planetas alrededor de estrellas enanas blancas. Lo extraordinario de estos dos planetas candidatos es que son más similares a los planetas de nuestro sistema solar exterior en temperatura, edad, masa y separación orbital que cualquier planeta encontrado anteriormente”, declaró a Space.com Susan Mullaly, autora principal de la investigación, que aún no ha sido revisada por pares, y astrónoma del Space Telescope Science Institute. “Esto ofrece nuestra primera oportunidad de ver cómo se ve un sistema planetario después de que muere su estrella”.










