- Tuberías colapsadas, falta de mantenimiento a la infraestructura, nulo aprovechamiento del agua, pero también desinterés de autoridades, la razón
Ainer González / Diario de Chiapas
Hernández, es un adulto mayor que, pese a vivir en el centro de la capital chiapaneca, frecuentemente acarrea agua para contar con el vital líquido en su hogar.
“Yo porque tengo un carrito con el que acarreo mi agüita de un pozo donde venden agua… me sale más económico a mí porque acarreo con mi carrito”.
La falta de agua, es una realidad presente, pese a que Chiapas cuenta con una enorme riqueza natural, altas precipitaciones pluviales y cuatro grandes presas hidroeléctricas.
“Llegaba más seguido, cada 15, 20 días, ahorita cada mes o de repente dos meses pasan”, señala Eduardo, habitante del centro de Tuxtla.
Si esto ocurre en la capital del estado, ¿qué pasará en comunidades rezagadas?
Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), menos del 50 por ciento de la población en Chiapas puede abastecerse de agua, debido al alto costo de llevar el líquido a las zonas Sierra y Altos, donde se asientan las comunidades de mayor pobreza en el estado y la nación.
“Son varias regiones que resultan focos rojos que hay que atender y desarrollar alternativas para atender estas contingencias”, indica Emilio Romero Berny, profesor-investigador del Centro de Investigaciones Costeras de la Unicach.
Y es que, Chiapas padece una limitada infraestructura en la distribución del agua que genera todo tipo de problemas de salud y sociales.
Aunque la entidad cuenta con 81 cuencas hidrográficas y aporta el 30 por ciento de agua dulce del país, ésta no está convenientemente repartida e incluso se encuentra en parte contaminada.
“En tantos días llega el agua, no es posible, no se puede hacer nada”.
“Antes uno hacía sus cosas, ahorita ya la gente deja de hacer sus cosas porque no hay agua… es preocupante, imagínese con el calor”, lamentan Rosa y Eduardo, habitantes de la capital.
HUACHICOLEO
DEL AGUA
Pese a la carencia de agua incluso en la capital del estado, hay zonas en donde el vital líquido se desperdicia, ya sea por fugas o por la misma negligencia de la ciudadanía.
“Llamamos clandestinos o huachicoleros del agua, porque nos están robando agua, nos provocan el robo y desperdicio”, expone René León Farrera, director general del Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Tuxtla Gutiérrez (Smapa).
En la capital chiapaneca, el Smapa registra una cartera vencida de entre 350 a 400 millones de pesos, es decir, de personas que tienen contrato pero que no le pagan al Sistema desde años atrás.
“Estamos hablando de 15 a 20 mil usuarios clandestinos”, añade León Farrera.
Tuberías colapsadas, falta de mantenimiento a la infraestructura, nulo aprovechamiento del agua, pero también desinterés de autoridades, deja a 600 mil hogares chiapanecos sin el recurso más importante.











Un comentario
SI RENE LEON FARRERA FUERA UN VERDADERO SERVIDOR PÚBLICO Y SALIERA A LAS CALLES A SUPERVISAR LO QUE SUS EMPLEADOS «SUPERVISORES» NO PUEDEN O NO QUIEREN HACER, SE DARÍA CUENTA QUE NO ES HUACHICOL; SON FUGAS QUE BROTAN DE BANQUETAS Y CALLES, MEDIDORES ROTOS, ETC., PORQUÉ ES MUY BONITO ESCUPIR SANDECES COMO LAS DE ESTE TIPEJO DESDE LA COMODIDAD DE SU OFICINA CON AIRE ACONDICIONADO Y POR NO SUDAR O QUIZÁS SE LE CAIGA LA MATRIZ NO LO HACE, PERO ENTONCES, POR QUÉ EN MENOS DE UN AÑO SUBIERON LOS RECIBOS DE AGUA MÁS DE TRESCIENTOS POR CIENTO? QUE NO SE SUPONE QUE ES PARA REPARACIONES? O ES PARA CAMPAÑAS, ESTAMOS EN EL AÑO DE HIDALGO.