La ideología de género no puede dividir a la sociedad

Roger Heli Díaz Guillén
Chiapa de Corzo, Chiapas
La lucha obrera, los derechos humanos universales, los derechos de la mujer como ciudadana, trabajadora y madre de familia, en las últimas décadas traspoló a los derechos de género iniciando con la igualdad como derecho humano, después a la equidad y hoy paridad de género instituido en México en el medio rural en abril de 2023 en los órganos ejidales y comunales, para hoy integrarse en proporción igual con mujeres y hombres.
El género como categoría científica fue construida en la ciencia biológica para la clasificación e inventario de los seres vivos, que se aplicó en el Orden Social en la identificación de registro civil de los hombres y mujeres nacidos en México; donde en el desarrollo de la libertad humana y social, se retoma el género como bandera de lucha social de mujeres que obligó a los poderes públicos a iniciar un proceso de reformas de Leyes y Constitución en este tema aparentemente confuso entre igualdad, equidad y paridad de género.
Este tema tiene que ver con la percepción de libertad, desarrollo humano, moral, interés político de partidos, líderes y gobernantes, derechos humanos y de orden social y/o anarquía; por lo que es de interés público su atención y razonada interpretación, basados en la cosmovisión en que fue concebida, aplicaciones en la historia y ciencias, y su construcción ideológica que invita a recorrer un camino del pensamiento a la conciencia crítica, que busque la universalidad de la felicidad basada en la libertad del pensamiento como condición necesaria para la vida social, humana y desarrollo integral sostenible. ¡Se es libre por la conciencia, no por las normas que son necesarias para la convivencia humana y fin último de la felicidad!
Hoy son tiempos de salvar nuestra naturaleza, fortaleza y libertad en la identidad y el género, que no lo harán los políticos o gobiernos, porque ello inicia con un proceso de transformación personal de despertar de las conciencias a partir de la información, para identificar lo que tiene que cambiar en lo individual y colectivo social y como nos asumimos; trayendo a esta reflexión un pensamiento filosófico que sostiene que el pensamiento condiciona la acción, la acción determina el comportamiento, el comportamiento repetido crea hábitos y los hábitos estructuran el carácter de las personas (la manera de pensar, ser y actuar). El carácter marca el destino. ¡El género es diferencia, igualdad, respeto y convivencia armónica! ¡Es científico, jurídico, derecho humano y social!
Identifiquemos la felicidad disfrazada que nos ha vendido el Orden Mundial, también llamado Colonización Ideológica, que atiende el ego expresado en satisfacciones individuales (riqueza, bienes, miopía del derecho, libertades confusas materialistas e individualistas) que nada tiene que ver con la felicidad de la naturaleza de la vida humana. La felicidad es nuestra mayor virtud, que nos hace practicar las bellas acciones por el bien común; porque el ser humano es un ser político por naturaleza, que necesitamos de los otros hermanos de especie y género para nuestro desarrollo humano, personal, familiar, comunitario y social.
¡Caminemos confrontando nuestro pensamiento como ejercicio conductual, interrogando y problematizando la vida cotidiana para moldearlo y expresarlo en conciencia humana, social, científica y transformadora!

Facebook: Roger Heli Diaz Guillén

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *