- Su venta se ha vuelto un estilo de vida de locatarias, como el caso de la señora Margarita Hernández, que lleva más de 40 años vendiendo pozol
Edén Gómez/Marco Alvarado/ Emmanuel Grajales /Diario de Chiapas
Con gran algarabía se llevó a cabo la celebración del Día del Pozol este 18 de marzo en los diversos mercados municipales de Tuxtla Gutiérrez. A partir de las 12 del día regalaron pozol, una bebida prehispánica que ha caracterizado a Chiapas.
Guadalupe Pineda, locataria del mercado “Juan Sabines”, dio a conocer que serían mil 200 pozoles los que se estarían regalando en este centro de abasto, con el propósito de incentivar el consumo de esta bebida tan solicitada por los chiapanecos, pero también para celebrar este momento que desde hace ocho años se realiza.
“Estaremos regalando mil 200 pozoles en este mercado, con el propósito de celebrar el Día del pozol, esta es la edición número 8, ya que desde 2017 es cuando se determinó esta actividad, que nos permite dar a conocer y probar esta bebida tan rica, pero también para incentivarla en los mercados locales, es así como en otros mercados de la ciudad estarían realizando la misma actividad, y nosotros que nos dedicamos a esto de toda la vida, pues felices y contentos”, señaló Guadalupe Pineda, vendedora de pozol desde hace más de 30 años.
El pozol es un alimento hecho de maíz, disuelto en agua y que puede ser de cacao o blanco, puede ir acompañado de varios aditamentos como el cacahuate, la panela, sal e incluso el manguito verde con picante.
La venta de pozol se ha vuelto un estilo de vida, tal es el caso de la señora Margarita Hernández, quien lleva más de 40 años vendiendo pozol y que asegura es la tercera generación que lleva a cabo la venta del pozol en el mercado “Juan Sabines”.
Ante esto, algunos comensales que asistieron y se encontraban en este centro de abasto decidieron tomar el pozol y agradecieron el gesto y sobre todo también reconocieron que el pozol es una bebida de los “dioses” y que caracteriza una de las tradiciones más importantes en Chiapas y en la capital, como lo es la gastronomía y que a través del pozol ha permitido conocer esta bebida prehispánica.
BEBIDA CON BENEFICIOS
Más que el arraigo cultural, la bebida de pozol sí aporta proteínas, fibra y calcio, a diferencia de sus competencias con alto contenido en azúcares y colorantes.
De hecho, los últimos estudios hechos por la Unicach, para conocer el valor nutricional del pozol, señalan que por su elaboración a base de maíz nixtamalizado proporciona la misma cantidad de proteína y fibra que aportaría el consumo de una porción similar de tortillas.
Para sorpresa de muchos, cuando se consume fermentado contiene una gran cantidad de microorganismos benéficos para la salud, incluyendo algunos lactobacilos, los cuales se desarrollan durante la fermentación y ayudan a mantener en equilibrio la flora intestinal.
Es decir, tiene aportes que se buscan en productos altamente azucarados, a un precio mucho menor, y con una mayor disponibilidad para la población, lo que coloca al pozol como una bebida muy recomendable, que puede ser incluida con moderación dentro de un esquema de alimentación con actividad física.
Esta bebida espesa a base de maíz y cacao se consume principalmente en el sureste del país y actualmente, hay muchas variedades de esta bebida y sus ingredientes pueden variar dependiendo el lugar donde se elabore. Sin embargo, los más comunes son el “blanco”, hecho únicamente con maíz, el pozol con cacao y el pozol “agrio”, que se le llama así porque se prepara con masa de maíz fermentada, cuyos beneficios se maximizan cuando se bebe con muy poca azúcar.
¿CÓMO SURGIÓ EL DÍA DEL POZOL?
De acuerdo al testimonio del cronista José Luis Castro Aguilar (1953-2021), un 18 de marzo de 2017, la secretaria general de la mesa directiva del Mercado Público Municipal “Juan Sabines” (antes Gustavo Díaz-Ordaz), Isabel Nangusé Tondopó, en nombre de las pozoleras del lugar mencionado, solicitó a las autoridades el reconocimiento de dicha bebida y una conmemoración, con el fin de que esta bebida refrescante tuviera su propia celebración.
Posteriormente, el 11 de septiembre de 2018, en sesión de cabildo, se estableció el Día del Pozol en Tuxtla Gutiérrez, instaurándose en el Calendario Cívico de la capital.
A partir de 2019, comenzaron a conmemorar el pozol en los mercados de manera ininterrumpida, incluso durante la epidemia de Covid-19, se siguió celebrando al pozol. La conmemoración consiste en que las locatarias de los mercados más importantes de la capital, obsequien un vaso de pozol, en un horario de doce del día a la una.
Esta bebida tiene su origen etimológico en la palabra “pochotl”, en referencia a los granos extraídos para preparar el pozol con los granos de maíz y el cacao. Tras la castellanización, esa palabra evolucionó a “pozol”.
Tuvo variaciones a lo largo de los siglos en su preparación. Antes sólo se servía sin azúcar; posteriormente se le agregó junto al hielo, otorgándole esa frescura característica.
Sin duda, el pozol conforma la rutina de los tuxtlecos: las pozoleras desde muy tempranas horas preparan la masa y pican mango ver, jícama, piloncillo y compran los cacahuates que ofrecerán a los clientes; entre las siete y ocho de la mañana comienzan a llegar los primeros clientes: no obstante, a partir de las doce del día y tres de la tarde es la hora pico de las pozoleras, que a veces no se dan abasto; como a las cuatro de la tarde disminuya su venta y comienzan a guardar todo.










