Roger Heli Díaz Guillén
El cuestionamiento donde quedó el medio ambiente y las áreas naturales protegidas no se centra específicamente al proyecto de MORENA sino a los tres proyectos que en la contienda electoral se presentan sobre lo que sustantivamente nada se propone, omitiendo planteamiento sobre las acciones necesaria para atender y combatir el cambio climático y el calentamiento global, sin identificar medidas respecto a los compromisos internacionales de reducir la contaminación atmosférica atendiendo las responsabilidades de estado, industrias, sociedad civil, pueblos, ejidos y comunidades.
Además del transexenal programa sembrando vida que se coloca en el marco de su impacto al medio ambiente mediante cultivos de plantaciones maderables y frutales y declaratoria de más de dos decenas de áreas naturales protegidas en el gobierno que concluye, que como sociedad se agradece la voluntad por la naturaleza que es vida y que hereda su administración al nuevo gobierno; es preocupante que en las ideas políticas y discursos de campañas no se lea ni se escucha pronunciamientos al verdadero problema del medio ambiente y nuestras áreas naturales protegidas en México, únicamente se escucha propuestas de cerrar refinerías por presunta contaminación y ¿la industria qué? como lo plantea candidata de oposición o; atender la disposición del agua y el cultivo de maíz criollo y no transgénico como lo expone la coalición de continuidad de la transformación.
Como se observa de candidatas y candidatos no es tema de atención y debate el exponer a la opinión pública esta realidad que impacta a derechos humanos, la vida y la seguridad nacional; explicando ello la inexistencia de propuestas políticas en documentos como los 100 pasos por la transformación, sin líneas de intervención institucional y social comunitario. Dejan de atender realidades, situaciones, hechos y daños irreversibles a las áreas naturales protegidas, donde algunas nada más la superficie declarada y sus características existen en papel como el parque nacional cañón del sumidero y el área de protección de flora y fauna Chan Kin en el estado de Chiapas, cuando la naturaleza y la tierra en estas áreas ha cambiado su uso y disposición y que representan miles de hectáreas y biodiversidad.
Un reto siempre ha sido la administración de las áreas naturales protegidas basados en programas de manejo inclusivos, convergentes y viables con intervención institucional, social y comunitaria, cuya ausencia es una realidad que daña la vida ante una generalizada falta de programas de manejo y actualización a nivel nacional, más de cien y doscientos respectivamente, según datos oficiales, destacando el caso del estado de Chiapas entre catorce y veintitrés años la mayoría de programas de manejo que no han sido actualizados, incumpliéndose obligaciones legales dispuestas en el reglamento de la ley general del equilibrio ecológico y la protección al ambiente en materia de áreas naturales protegidas que en sus artículos 77 y 78 lo precisan.
Artículo 77.- El programa de manejo será revisado por lo menos cada cinco años con el objeto de evaluar su efectividad y proponer posibles modificaciones.
Artículo 78.- El programa de manejo podrá ser modificado en todo o en parte, cuando éste resulte inoperante para el cumplimiento de los objetivos del área natural protegida…
El trato a las áreas naturales protegidas es preocupante, llamando la atención el patrimonio cultural y natural parque nacional Palenque, declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO y parque nacional Cañón del Sumidero que no cuentan con programa de manejo desde cerca de medio siglo.
Se omite reconocer que las áreas naturales protegidas son antes de interés público, patrimonios culturales de pueblos, ejidos y comunidades que se asumen como eje de la educación comunitaria que considera la nueva escuela mexicana; dejándose de atender la regulación del uso, disposición y usufructo de la tierra; propiedad y regulación de los recursos hídricos en las áreas naturales protegidas en territorios de propiedad social ejidal y comunal y pueblos; sin planteamiento sobre modelos de desarrollo comunitario integral, sostenible e inclusivo que amalgame los órdenes comunitarios con los normativos territoriales de las áreas naturales protegidas donde se construyen los patrimonios culturales y naturales de los colectivos sociales en el mundo agrario rural.
El tema del medio ambiente y áreas naturales protegidas se centra en los derechos de la naturaleza que es componente básico de los modelos de desarrollo comunitarios que deben estar vinculados a las políticas públicas municipales, estatales y federales en planes rectores de corto, mediano y largo plazo; siendo necesario en tiempos de globalización fortalecer el marco jurídico para considerar que más allá de los derechos humanos sobre la naturaleza debe valorarse y anteponerse los derechos propios de la naturaleza, destacando en este propósito a Ecuador como el primer país del mundo en considerar en su constitución los derechos de la naturaleza en el 2008 y su consecuente ley que la reconoce como ente territorial, biodiverso y bien de interés público.
El medio ambiente es una política transversal que está vinculado a las actividades de la vida diaria donde debe trabajarse en las responsabilidades y aportaciones de todas las partes involucradas: gobiernos, sociedad civil, industrias, academias, escuelas, centros de investigaciones, pueblos, ejidos, comunidades indígenas y afro mexicanas a partir de ejes rectores; donde debe regularse tiempos y formas de actuación en los procesos de declaratorias de áreas naturales protegidas y modificaciones a las mismas, para efecto de evitar caer en omisiones continuadas en décadas que traducen en procedimientos inconclusos modificatorios de declaratorias que afectan derechos humanos y daño continuado e irreversibles a áreas naturales como el parque nacional Cañón del Sumidero; donde deben definirse los derechos patrimoniales culturales, naturales y recursos de los pueblos, ejidos y comunidades; donde necesariamente se parta de la armónica relación de los órdenes natural, social, cultural, normativo comunitario y derecho nacional e internacional en perspectiva de desarrollo integral, incluyente y sostenible mediante la intervención social comunitaria y gobiernos.
La naturaleza es condición del medio ambiente y razón de existencia de las áreas naturales protegidas. Es vida, desarrollo sostenible y espacio. Cumplamos con nuestras responsabilidades.










