LXVII Legislatura solapa corrupción de José Uriel en la ASE

José Uriel Estrada Martínez es considerado por la ciudadanía un protegido de la justicia. Su red de actos de corrupción evidenciados uno a uno no ha podido ser observados ni pasan por el ojo de los encargados de investigar el estiércol con el que se ha embarrado el ex titular de la Auditoría Superior del Estado (ASE), y hoy, aunque usted no lo crea, flamante candidato a una diputación del Partido Verde Ecologista de México (PVEM).

El que fuera responsable de auditar a los ayuntamientos de Chiapas, como principal función, así como de las instancias de gobierno estatal, hoy goza de cabal salud debido a que durante toda su gestión al frente de la ASE “nunca logró encontrar anomalías; es más, los alcaldes y alcaldesas son de lo mejor en cuanto a honestidad” y eso sí que hay que aplaudirlo,

Un hecho que no coincide con la vida onerosa del ex funcionario, a quien en estas líneas se ha detallado los millonarios desfalcos que hicieran los ex alcaldes como el de San Fernando y Simojovel, sólo por citar dos ejemplos vastos de corrupción y que a lo largo de los años se demostró que llegaron a formar parte una relación de amigos y de compadrazgo.

Como el tiempo apremia, Estrada Martínez busca blindarse de sus corruptelas. Su trabajo opaco y corrupto dentro de la ASE así lo demuestra. Las negociaciones “bajo el agua” para que no hubiera sanción alguna para los más de 120 ayuntamientos en la entidad es un ejemplo de ello.

José Uriel Estrada Martínez pregonó de la amistad y un supuesto posicionamiento en el equipo del hoy candidato a la gubernatura del estado de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, sin embargo, el «tiro le salió por la culata», pues no tuvo cabida y mucho menos respaldo del jaguar negro, dejándolo así fuera del partido de Movimiento de Regeneración Nacional.

No todo en esta vida es simpleza pues no dimensionó que a un candidato ganador le hace más daño reclutar a un corrupto que engrandecer el proyecto de Ramírez Aguilar.

En una segunda opción, hoy conocido popularmente como plan B, cobró varios de los favores que realizará dentro de la Auditoría Superior del Estado por lo que cobijado a través del PVEM busca una diputación y el fuero que le dé tiempo para maniobrar las irregularidades que ya andan circulando en el espacio del Congreso del Estado, donde depende la ASE.

La curul a través del distrito 9 con cabecera en el municipio de Palenque es lo que busca Estrada Martínez. La situación ha indignado a los militantes del Verde y, sobre todo, al pueblo chiapaneco que de nueva cuenta constata que en los partidos políticos no hay más que tráfico de influencias con la respectiva “aportación millonaria” de quien quiere portar los colores de este instituto que a lo largo de su historia confirma que su negocio es el dinero y proteger a personajes cuestionables.

Sin embargo, hay que entender que hay un problema de raíz y esto se debe al negligente criterio que se tiene dentro de la LXVIII Legislatura de Chiapas al permitir que Uriel Estrada dejara el cargo y un cochinero dentro de la misma Auditoría Superior del Estado. Si no se cree, cómo es que permite que al cuarto para las doce ponga un reemplazo con el carácter de provisional, pero lo que más intriga es la forma en cómo lo hace.

Es más insultante para la sociedad y para la propia base trabajadora que en la página oficial de la ASE aparezca el nombre de Wenceslao Francisco Calderón Maza con el cargo de Auditor Especial de Planeación, Seguimiento e Informes en Suplencia del auditor superior, lo que deja claro que también el Poder Legislativo se presta a la farsa de esconder, tapar o corregir las irregularidades del ahora ex auditor que demuestra que su trabajo aparte de mediocre es altamente corrupto.

¿La pregunta sería Por qué el congreso del estado ha permitido dicha situación, qué intereses o qué favores habrá cobrado Uriel Estrada para que le permitieran dicha maniobra política? Por qué los chiapanecos tendrán que soportar a este tipo de políticos que únicamente buscan el beneficio propio, aun cuando pisotean los derechos de los propios ciudadanos.

Lo que sí es cierto, es que aún con este tipo de maniobras la justicia debe de llegar, y como dice el dicho «a todo Santo le llega su fiesta», por lo que se espera que después de este hueso que ha buscado Uriel Estrada, la justicia se aplique y sancione a quien ha malversado la confianza de los chiapanecos, con una carrera, que hoy está basada en diversas corruptelas y opacidad en su función.

Además, como parte de los enroques para cubrir las irregularidades cometidas por parte de su personal de confianza, al interior de la ASE, antes de despedirse, Uriel Estrada Martínez tuvo el tiempo y el descaro para blindar a Karen Susana Chacón González, quien fungía como subdirectora Anticorrupción, encargada de hacerle los trabajos “sucios”, como el ejercido al Ayuntamiento de San Juan Chamula, a quien le cuadró sus cuentas públicas.  O de su equipo de la ASE que lo acompaña hacia la diputación, pero que los deja cobrando en nómina y de cuyos nombres daremos a conocer en otra entrega.

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