Letras Desnudas
Mario Caballero
“Lo que se necesita para llegar a ser presidente es muy diferente de lo que se necesita para ser presidente”. Así resume el politólogo Richard Rose una de las debilidades estructurales de las democracias.
En un régimen democrático es posible –y muy a menudo sucede- que un verdadero desconocido, un novato de la política, llegue a alcanzar un cargo relevante. No importa que carezca de experiencia, tenga un vago proyecto de gobierno o de plano no entienda los intríngulis gubernamentales. A veces tan sólo basta con que haga una buena campaña y prometa lo que está en el ánimo de los electores. Hoy en día, por desgracia, ser bocón y estridente cae bien entre las masas.
En el filme El candidato (1972), que ya he referido en otra ocasión, el personaje protagonizado por Robert Redford sigue al pie de la letra todo lo que le aconseja su consultor político sobre lo que hay que hacer y decir para ganar la elección. Al final, se levanta con la victoria. Y en la última y genial escena, el candidato, en lugar de mostrarse alegre y celebrando, se encuentra pasmado. Con voz angustiosa, le pregunta a su consultor: “Y ahora, ¿qué hacemos?”.
Resumen: se puede ser un excelente candidato aunque no se esté preparado para gobernar.
El reto principal no es llegar al poder, ganar la elección, sino ser un buen gobernante, capaz de proponer posibles soluciones a las demandas y necesidades de la sociedad y plantear políticas públicas que desemboquen en servicios eficientes, mayor seguridad, gobernabilidad y una mejor calidad de vida para los gobernados.
¿Quién entonces puede ser o estar capacitado para ser un buen gobernante? La respuesta no es sencilla. Empero, creo que la repuesta está en aquella o aquel político con experiencia, con trayectoria destacada en la administración pública, que ha entregado buenos resultados en sus anteriores responsabilidades públicas y, preferentemente, con prestigio a prueba de cuestionamientos.
LAS CUALIDADES DE YAMIL
En esa categoría de políticos aptos y experimentados se encuentra el candidato de la alianza oficialista Yamil Melgar Bravo, quien está en campaña por la presidencia municipal de Tapachula, la segunda alcaldía de mayor importancia en el estado chiapaneco.
¿Por qué lo digo? Por lo siguiente:
Uno. Yamil Melgar no es un improvisado de la cosa pública. Carga sobre sus hombros una trayectoria política de más de 25 años en la que ha desempeñado puestos relevantes en el entorno federal y estatal.
Un municipio tan grande, tan complejo y cosmopolita como Tapachula merece un gobernante experimentado. Pues la experiencia previa en distintos roles gubernamentales y en otros campos es fundamental para garantizar una administración efectiva y competente.
Melgar puede aprovechar su experiencia y sus conocimientos en la burocracia, en la ejecución de políticas públicas y de los procesos legislativos para tomar decisiones informadas y asumir un liderazgo capaz de abordar los desafíos multifacéticos que enfrenta la población.
No olvidemos que la experiencia en el ámbito de gobierno brinda al candidato una comprensión sólida de los mecanismos institucionales y la maquinaria gubernamental.
Dos. Tiene experiencia administrando entes públicos.
Cualquier político que aspire a gobernar una ciudad, un estado o un país debe tener conocimientos sobre el funcionamiento del aparato gubernamental y práctica en la labor administrativa. Si un pequeño comerciante requiere de ciertas herramientas y conocimientos para organizar, ordenar y canalizar sus recursos humanos, materiales y financieros para no sólo obtener ganancias de sus actividades sino también para crecer, cuantimás un político que busca encabezar un gobierno.
La experiencia administrativa es necesaria para los buenos resultados de la gestión pública. Gobernar un municipio no es levantar el dedo y dar órdenes, sino es el manejo adecuado, correcto y eficiente de los recursos municipales. Es establecer prioridades, designar esfuerzos humanos y presupuesto para la ejecución de obras, proyectos, programas, etcétera, procurando solventar carencias, resolver problemas sociales e impulsar el progreso de la comunidad.
Tapachula es una ciudad enorme, pluricultural y con un gran potencial de desarrollo. En contraparte, presenta muchos problemas en materia de seguridad, salud, educación e infraestructura. Por lo cual, demanda de un personaje apto y ejercitado en la administración pública.
Yamil Melar ya fue director de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en la Ciudad de México, delegado de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social, titular de la Secretaría de Economía y del Trabajo en el pasado gobierno estatal y recientemente presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, y en todos esos encargos obtuvo resultados sobresalientes.
Por ejemplo, como diputado y presidente de la Junta de Coordinación Política sacó acuerdos importantes con todas las fuerzas partidistas a favor de la transparencia y la rendición de cuentas, y en conjunto con el gobernador Rutilio Escandón colaboró de manera institucional en diversas acciones en materia de salud, educación, seguridad y el restablecimiento del Estado de derecho. Eso sí, sin que el Poder Legislativo perdiera su autonomía. En otras palabras, honró el quehacer parlamentario logrando que el Congreso fuera visto como una institución al servicio de los chiapanecos.
Tres. Si bien la experiencia administrativa de Yamil Melgar es significativa, igual lo es su trayectoria en áreas como la economía, la previsión social y la seguridad social.
Como delegado de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social contribuyó en la protección y defensa de los derechos laborales, promoción del trabajo digno y protección social al empleo.
Como secretario de Economía implementó políticas económicas sólidas, promovió el crecimiento sostenible y enfrentó con logros notables el desempleo. Además, al comprender las necesidades y preocupaciones de los actores económicos del estado, fomentó un ambiente propicio para la inversión y la creación de puestos de trabajo.
Por otra parte, su desempeño como delegado del IMSS se distinguió por mejorar los canales de comunicación con las empresas y por la resolución de conflictos entre éstas y el instituto. Su capacidad para promover el cumplimiento de las obligaciones patronales fue esencial para mejorar el nivel de bienestar y la seguridad de los trabajadores.
EN RESUMEN
La experiencia administrativa y los conocimientos de Yamil Melgar, así como su liderazgo político, lo distinguen entre sus competidores como el candidato más apto para tomar el control del gobierno de Tapachula.
Por lo mismo, no es extraño que sus primeras propuestas de campaña hayan sido impulsar la conectividad de la frontera sur y reforzar la seguridad del municipio, lo cual refleja su nivel de comprensión de la realidad y de los asuntos prioritarios que tienen que resolverse en la localidad.
Se acerca el dos de junio y el candidato de Morena demuestra contar con la aptitud de establecer las bases para una administración eficiente, competente y audaz para enfrentar los desafíos actuales y futuros de la llamada Perla del Soconusco.










