ERA y Ángel Torres arrasaron en las urnas

Alto Mando

Miguel Ángel Godínez García

Los pronósticos en Chiapas se cumplieron. Los candidatos de Morena arrasaron. Eduardo Ramírez Aguilar, quien fuera presidente del Senado de la República, antes diputado federal y luego candidato a la gubernatura de Chiapas, obtuvo un contundente triunfo, con el 79 por ciento de las votaciones.

El morenista tomará posesión el próximo 8 de diciembre y enfocará sus baterías, desde el primer momento, a tratar de pacificar la entidad, principalmente en la frontera y en la selva Lacandona, lugares en los que se ha recrudecido la violencia.

La estrategia de Ramírez Aguilar aborda una serie de medidas que incluyen, en primer lugar, mejorar las condiciones laborales de las policías estatal y municipales, así como dotarlas de mejores equipos para hacer frente a la delincuencia.

Asimismo, proyecta la creación de un grupo táctico coordinado con las Fuerzas Armadas para mejorar la capacidad de respuesta en seguridad.

Por lo que toca a la capital del estado, Ángel Torres Culebro, ex secretario de Obras Públicas, también ganó sin problemas la capital Tuxtla Gutiérrez y entre sus compromisos está apoyar al nuevo gobernador mediante  el “Plan Tuxtla 4T», que plantea fortalecer el desempeño de la policía municipal, mejorar los programas de vigilancia, instalar cámaras de vigilancia, optimizar servicios de emergencia con apoyo de la tecnología y ampliar los programas de prevención del delito y mitigación de riesgos.

La tarea para Ramírez Aguilar y Ángel Torres será ardua, pero cuentan con el respaldo de la ciudadanía, lo cual quedó de manifiesto el pasado domingo en las urnas.

Otra que se subió al carro completo en Chiapas, fue María Mandiola, la ex secretaria de Igualdad de Género del gobierno chiapaneco. Si bien sabemos que buscó ser la candidata de la 4T a la alcaldía de Tuxtla Gutiérrez, decidió hacerse a un lado y pelear por la diputación local por el Distrito II, la cual ganó sin mayor contratiempo.

Por lo que toca a la presidencia, con el triunfo inobjetable de Claudia Sheinbaum, el país tomará un nuevo rumbo para los próximos años, no solo en lo que concierne al tema económico, político o social, también en materia de seguridad y Fuerzas Armadas. A partir de los resultados oficiales se comenzarán a barajar los nombres de quienes integrarán el Gabinete de la primera presidenta de México y quiénes serán sus próximos secretarios, incluidos los de la Defensa Nacional y de Marina.

Por lo pronto, tanto el Ejército, como la Marina y la Guardia Nacional estuvieron acuartelados desde el viernes y más de 260 mil elementos se dieron a la tarea de vigilar y garantizar que la jornada transcurriera sin incidentes, como parte de la estrategia del gobierno federal.

Estos elementos estuvieron distribuidos en las 32 entidades del país y volverán a sus funciones cotidianas este martes 4 de junio, una vez concluido el proceso. Los Comandantes de Regiones y Zonas Militares, Zonas Navales y de la GN, estuvieron al pendiente de lo que fue este acto cívico.

La mayor vigilancia militar y de la GN se dio en varios municipios de los estados de Guerrero, Zacatecas, Guanajuato, Tamaulipas, Sinaloa, Sonora, Baja California, México, Michoacán, Oaxaca y Veracruz, los cuales cuentan con una gran presencia de la delincuencia organizada, la prueba está lo ocurrido en este proceso electoral, en el que se contabilizaron 749 agresiones a candidatos y aspirantes; de estos, 35 fueron asesinados, una cifra record.

Estos mismos se suman a la lista mortal de los casi 200 mil homicidios dolosos con los que cerrará este sexenio. Lo paradójico es que, en medio del clima de violencia, el presidente López Obrador se ha dedicado en todo momento a culpar a administraciones anteriores por la situación actual del país, olvidando que él fue elegido precisamente para poner orden y resolver los problemas heredados. No se justifica la inacción para contener la violencia.

El presidente no repara que, en México, durante su gobierno, las cifras de violencia son alarmantes: 186 mil homicidios dolosos, 5 mil 148 feminicidios, 5 mil 402 secuestros, y 53 mil 131 extorsiones, pero lo más incongruente es cuando menciona que quiere cerrar su administración sin desaparecidos y sin una masacre. ¿habrá quien lo entere de que a la fecha se han contabilizado más de 120 mil desaparecidos y más de 700 masacres?

En las próximas semanas iremos conociendo cuál será la estrategia de Claudia Sheinbaum para contener la violencia.

De Imaginaria. El deseo de los secretarios de la Defensa y de Marina, así como del comandante de la GN, de informar en la medianoche del domingo 2 de junio al comandante supremo de las FA: “El país está, sin novedad”, se hizo realidad.

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