Hacer la paz con la Tierra y la Naturaleza

Roger Heli Díaz Guillén
Chiapa de Corzo, Chiapas
5 de junio,
Día Mundial del Medio Ambiente

Desde hace 52 años, cada cinco de junio celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente por acuerdo de la Organización de las Naciones Unidas en el año de 1972, tomado en la primera conferencia en la historia sobre el medio ambiente según resolución A/RES/2994 (XXVII); designándose cada año a un país anfitrión, correspondiendo este 2024 a Arabia Saudita que organizará un magno evento, destacando que esta celebración es una de las de mayor alcance en razón de que millones de personas participan de forma directa y virtual en diferentes eventos alrededor del mundo, buscando mediante la cooperación que el medio ambiente sea sostenible; llamando la atención el panel que la UNESCO tiene programado con el tema ”Los seres humanos en la naturaleza”, cuyas conclusiones aportarán nuevos planteamientos a lo explorado en décadas, ampliando visiones y recomendaciones en políticas públicas centradas en la preservación y sostenibilidad de la biodiversidad y ecosistemas terrestres y acuáticos.
La celebración motiva a la conciencia humana en tiempos severos de cambio climático (falta de lluvia y agua para consumo humano) y calentamiento global con temperatura a la alza récord en la historia de la sociedades contemporáneas; observando y reconociendo que la tierra, naturaleza y medio ambiente se encuentran en situación de alta emergencia, recomendando expertos en mantener el calentamiento global por debajo de 1.5 grados centígrados en este siglo, para lo cual debemos reducir al 2030 por lo menos la mitad de las emisiones anuales de efecto invernadero.
Existen datos alarmantes, como el hecho que cada cinco segundos se erosiona una superficie de tierra equivalente a un campo de fútbol; los lagos, ríos y humedales contienen entre el 20% y 30% del carbono mundial y los estamos destruyendo, la mayoría se encuentran contaminados y el humanismo por la naturaleza se esfumó generacionalmente derivado de nuestro proceso de desarrollo como país, al existir muchos hogares sin ninguna presencia natural de flora en piso o macetas, cuyos espacios les ganó el concreto o piso firme, bajo el argumento que son espacios pequeños, no tienen tiempo de ponerles agua o bien -en lenguaje popular- “las plantas llaman animalitos como hormigas”; comprando sombrillas o colocando lonas para protegerse de los rayos directos del sol.
La celebración es un llamado a la restauración de tierras, protección y revitalización de ecosistemas en perspectiva con los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU; un llamado a encontrar nuestra resiliencia y aportaciones ante el cambio climático, sequía y procesos de desertificación de territorios. Hoy hablamos de protección y salud del medio ambiente que afecta el bienestar social y pone en riesgo a la existencia humana, su desarrollo económico y patrimonio natural de pueblos y comunidades.
El lema en la celebración 2024 es “Nuestras tierras. Nuestro futuro. Somos la generación restauración”, que en su contenido hace un llamado a la conciencia humana y ciudadana para observar nuestro presente y condiciones en que se encuentra el medio ambiente, derivado de la apatía por proteger a la tierra, naturaleza y/o biodiversidad; invocando veamos nuestro futuro como visión de dónde vamos a parar, en la discordancia continuada o en la armonía para hacer la paz. Hoy existimos generaciones continuadas y activas en el siglo XXI que podemos y debemos hacer la paz con la tierra para nuestra continuidad humana y herencia de nuestros hijos y nietos.
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