Comprender, para evitar la guerra
Jorge Alberto Rincón Acebo [email protected]
Cada día 6 de junio, es el día de la reflexión de la guerra.
La historia de la escritura está ocupada por conflagraciones diarias, demostrando la ausencia de amor entre los organizadores de las mismas, quienes nunca participan ni mueren. Los soldados fallecen desconociendo las causas por las que matan, destruyen y su única recompensa es la violación y el pillaje.
Los sobrevivientes sufrían marginación, pobreza, los daños infligidos a su cuerpo y mente.
Conozco a quienes sin sufrir amputaciones padecen lesiones de la columna, deterioro de sus sentidos, merma de inteligencia por daño encefálico. Además de adicciones. Es necesario saber que en todos los ejércitos, para no sentir cansancio, para obtener valor, para no razonar cuando descargas la ametralladora hasta con 1000 balas por minuto sobre una población civil, se repite “solo cumplo órdenes”.
Dichos psicofármacos les producen adicciones de por vida, problemas de integración a la vida social y a los menos, la adicción a la muerte, al infligirla en otros seres humanos, convirtiéndose en el mejor de los casos en un partisano o soldado de paga. En una fecha está en Kosovo, otra en Palestina, luego en Ucrania. Cambiándose de bando como la necesidad de paga lo amerite.
También el caso del soldado sobreviviente de Corea, quien retornó con “sífilis terciaria en la medula espinal”, diseminándola con sus parejas sexuales del mismo sexo, quienes la transmitieron a sus parejas.
A lo largo del relato no encuentro humanismo; carece de amor, empatía, comprensión del daño y sus consecuencias. Nuestra labor es enseñar a nivel del hogar, escuela, sociedad. Adherir a los textos básicos obligatorios, el contenido de este relato para evitar participar, caer y formar a un exsoldado dañado.
Bregar a nivel local, estatal, nacional y mundial, para evitar las guerras.
Recordar en el futuro, que las causas de las guerras son la mismas de antaño: codicia, manipulación, ocasionado “sobrepoblación” para consumir y desecharse.
Se combate con enseñanza del ciclo reproductivo, de la responsabilidad de ser padre.
“Hambre”, desparecen especies a diario. “Carencia de agua” y esto ocasionará en menos de 30 años, el peligro de muerte de más de 1200 000 000 de seres humanos. Está en nuestras manos evitarlo. A través de sembrar, cultivar, reciclar, mitigar la contaminación. Ordenar tus cosas a cada instante es responsabilidad familiar, no cultivar en los hijos que sean servidos.
¡El amor lo logra!
Continuará.










