Jorge Éver González Domínguez
Chiapa de Corzo, Chiapas
Del libro Versus, del destacado escritor David Escobar, se extraen estas ideas: La vida pública vs la privada.
“VERSUS, vocablo de origen latín, significa: ‘ir hacia’. Literalmente nos señala el camino a seguir,dónde pondremos la mirada. De la misma forma se deriva de veltere, que significa ‘dar vuelta’, por lo que nosotros podemos suponer que versus nos señala un debate, un ir y venir, un duelo de vaqueros donde cada contrincante gira para alejarse y emitir su tiro mortal. Al mismo tiempo, versus señala la controversia, la confrontación y la competencia.
Este término es muy utilizado en el boxeo, lucha libre, fútbol y en general para cualquier competencia. En este mismo sentido, dos instrumentos que utilizamos para que al hablar y escribir nos hagamos entender ante nuestros oyentes o interlocutores, son los sinónimos y los antónimos. El claro y el oscuro, el blanco y el negro, feliz y triste, bueno y malo, felicidad y desdicha, lo social y lo personal: todos ellos son armas cuyo uso coloquial nos permite expresar los sentimientos, pesares, alegrías, pero sobre todo nuestras ideas.
Y es precisamente esta palabra: idea, el inicio de nuestro texto. Idea tiene la raíz etimológica ‘idio’, es decir, lo personal, lo propio, lo privado, lo que es mío, lo mismo que las palabras idiosincrasia, ideológico e idioma. También la palabra idiota.
Por la contraparte, el antónimo de lo que no es mío, de lo que no es propio ni de alguien en específico, por simple lógica, es ajeno, es público o es político.
Lo “público vs lo privado”, son representaciones sociales que han encallado en nuestra vida, y podemos entender que sus límites cambian constantemente, su frontera es porosa y está designada comúnmente por la negociación. En la antigua Grecia cada ciudadano pertenecía a dos órdenes de existencia: la vida propia y la vida de lo común. La vida propia, con una mirada: idio, es decir, al interior, a lo que es mío. Y la vida común: la vida pública, la vida exterior, es decir, la vida política.
No vive una sin la otra, ambas son necesarias.
En la actualidad, la vida sigue dominada bajo estos dos preceptos o cánones: la vida pública y la vida privada. Y es muy necesario entenderlo porque, a partir de esta fina línea, nos podemos ubicar y pensar si nuestras acciones al exterior, a la vida en común (o sea como vecino, comunitario, condómino, paisano o como le quiera usted llamar) son las adecuadas y de ser así, adecuadas para quién.
¿Conocemos nuestros derechos?
¿Vivimos en igualdad?
¿Somos discriminados?
¿Fuimos a votar?
En el interior de nuestra vida privada, cada quien elige lo que va a hacer. Pero la vida pública, la vida política, nos incumbe a todos, porque lo que hace uno le afecta al otro: uno vs todos.
Y aquí podríamos introducir una serie de conceptos, modelos teóricos, premisas y tesis sin fin, que nos podrían llevar por muchos caminos. La única verdad y es la que importa, es que debemos echar una mirada allá afuera y determinar: ¿Qué es lo que nos conviene a la mayoría? ¿Cuál es la mejor opción para las minorías? ¿Qué nos llevará a una mejor calidad de vida? Y en una selección de lo que nos conviene individualmente, aplica para todo: tiendas de autoservicio, peluquero, boutique, incluso candidatos en elecciones. Todo tiene que ver en la vida política pública de cada uno de nosotros, que, en su conjunto, conforman la vida política de todo un país”.
David Escobar Moreno










