A Zoila su pasado la traiciona

  • La supuesta dirigente del SPAUNICACH se dice víctima, pero está claro que no conoce la ley

Enrique Buenrostro / Diario de Chiapas

Zoila García Ruiz, quien se ostenta como dirigente del debilitado Sindicato de Personal Académico de la Unicach, convocó a una conferencia de prensa para hoy viernes debido a que la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, dice, no le notificó de la rescisión de su actual contrato de trabajo.

De acuerdo a la ley, la Universidad no tiene la obligación de hacerlo y en ello se ve que (la aludida) desconoce la ley, debido a que la autoridad universitaria está facultada para solicitarlo a través de un Juzgado Laboral, para que sea esta autoridad en la materia la que notifique lo que corresponde.

La “líder” sindical pretende hacer creer a la opinión pública “que es un acto en su contra, personal, no una acción legal consecuencia de su mal actuar, de sus malas decisiones, y que si le asiste la razón puede ser controvertido y que tiene garantías de defensa que puede hacer valer ante las instancias correspondientes”

Zoila García Ruiz es el clásico caso que, a base de manipulación, mentiras y abuso, se aferra a los beneficios y canonjías que obtiene por su “liderazgo”, a pesar de que muchos de los académicos ahora forman parte del Sindicato Independiente de Trabajadores Académicos (SITAUNICACH), agrupación titular del Contrato Colectivo de Trabajo, en virtud de haber obtenido la mayoría en un recuento oficial de agremiados, como consta en la sentencia definitiva.

Dentro de su historial nada grato, se dice que Zoila fue señalada en el 2020 por sus compañeros de gremio de ese entonces, de falsificar firmas de 180 trabajadores para quedarse con la dirigencia del SPAUNICACH, situación que provocó inconformidad, repudio y rompimiento en el sindicato académico, incluso motivó la idea de una nueva organización gremial.

Un año antes, en el 2019, fue destituida como trabajadora de la Unicach y junto al fallecido, Óscar Hugo Hernández Arévalo, con quien estuvo casada, dirigió 16 años al SPAUNICACH, bajo señalamientos de desvío de recursos y venta de plazas universitarias, entre las que se menciona el caso de Loraine Martínez Vázquez, con fuertes vínculos en la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, a quien se le asignó una plaza académica sin reunir el perfil y pasando por alto el reglamento de ingreso universitario.

A la “dirigente” García Ruiz se le reconoce a su favor, que tiene mucha experiencia en victimizarse, en aliarse con funcionarios públicos para ser respaldada, en corromper conciencias y manipular a los trabajadores, lo que ahora no le resulta sencillo, porque los académicos han conocido otro modo de hacer valer sus derechos laborales.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *