Lo que hace la diferencia
La diferencia de tener liderazgos comprometidos con las causas sociales, con las demandas de los trabajadores, es lo que distingue el tener mejores alternativas de desarrollo y de bienestar para los grupos, organizaciones u asociaciones que luchan por el bien común.
En Chiapas la disputa de posiciones sindicales se ha dado a base de empujones, patadas y una que otra vez, haciendo uso de la fuerza desmedida con tal de lograr escaños no porque interese el bienestar colectivo, sino porque es una buena oportunidad de poder hacer maniobras que conlleven al beneficio personal o de unos cuantos.
Eso es lo que se ha visto a lo largo de la historia en Chiapas con quienes han representado a los cientos de miles de maestros y maestras que luchas de manera cotidiana por alcanzar las prestaciones laborales que se merecen por estar frente al aula, con una responsabilidad a cuestas de la que la inmensa mayoría del magisterio debe sentirse orgullo de cumplir con la encomienda trazada.
En la Sección VII del SNTE, que hoy en día también aglutina de forma abierta a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) la lucha contra el gobierno se ha dado a base de protestas, paros y hasta amenazas veladas que desafortunadamente solo han hecho daño a la niñez que se les deja sin la impartición de clases, como es su derecho que consagra la Constitución.
Es indudable que la lucha magisterial debe encaminarse a obtener logros en las prestaciones de la ley laboral a la que tienen derecho el magisterio y a la que, por supuesto, no se dice que esté mal. Lo que siempre se ha señalado es que las formas y el fondo utilizado no ha sido el correcto pues es del dominio público que en muchas de las “negociaciones” entre el gobierno y las dirigencias, ha habido acuerdos en lo “oscurito” que deja en las mismas a los maestros que luchan por sus derechos y que beneficia a aquellos que se llevan una buena tajada por hacer pausas o abortar los diálogos propuestos en mesas de negociación.
¿Alguien puede refutar con certeza porqué en todas las manifestaciones y protestas de los maestros de la Sección 7 no han estado acompañándolos los que fueron integrantes de las dirigencias pasadas o ya ni se diga quienes fueron los líderes sindicales? ¿O vieron en el pasado plantón a Adelfo Gómez o a Pedro Gómez Bámaca? Claro que no, ni sus luces. Ellos ya gozan de cabal salud, jubilados de todo movimiento que ponga en peligro su estabilidad física, moral y social.
El magisterio de la Sección 7 se acaba de levantar de un plantón que duró 28 días y ya tienen programada una nueva marcha para este martes 25 de junio, con la consabida ausencia en las escuelas y la suspensión de clases.
Qué están en su derecho de protestar, pues sí, eso, insistimos, pues a nadie se le puede coartar ese privilegio, pero ésta pueden hacerla un sábado o domingo, o si bien es muy necesaria, por qué no se atreven a decirle a los padres de familia que los acompañen para darle más fuerza a sus peticiones y el mismo gobierno se vea obligado a actuar de inmediato.
Si los maestros citaron a marchar el martes es lógico que los que están en comunidades muy alejadas tendrán que suspender clases el lunes y presentarse hasta el miércoles, si es que retornan a sus obligaciones, pues en una de esas se toman toda la semana y los daños a la educación continuarán.
Si el comité negociador señala que la convocatoria es para estar pendiente de la cobertura de la mesa de negociación tripartita que involucra a la Sección VII, al presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y al Gobierno del Estado de Chiapas, entonces por qué no se hacen llegar los acuerdos a través de las redes sociales que tiene el sindicato.
A nivel estatal, las cosas son diferentes. En la Sección 40 del SNTE en poco tiempo se ha manifestado el pulso político que le ha dado a su encargo el dirigente Oved Balderas Tovilla, quien en una reunión con el gobernador Rutilio Escandón Cadenas, anunció que para dentro de un mes y medio, en agosto, la Secretaría de Educación se ha comprometido a darle solución al pago de los adeudos que se tiene el gremio.
Se entiende que cuando hay voluntad de mantener el diálogo como única vía de solución a los problemas, es casi seguro que las demandas tendrán que cumplirse a cabalidad. Se comprende que, si la autoridad no cumpliera su palabra, entonces habría razón para iniciar una escalada de manifestaciones. Dicen que en el pedir está el dar y todo indica que esa es la diferencia entre una y otra sección sindical magisterial.










