A veces pienso

Jorge Alberto Rincón Acebo [email protected]

Hacerlo es inusual,
nocivo para el consumo.
Malo para la
auto enajenación.

O colijo, comprendo que la humanidad es irracional.
El humanismo se halla reducido a propaganda.

En plena edad de la desinformación,
de la ignorancia
superlativa, estulta,
nos auto dañamos
destruyendo la biosfera.
Autoaniquilamos el futuro, inexistimos.

Para lamentarse.

Al enfrentarte a la
realidad de tu reloj biológico,
restándole días, segundos,
advirtiendo la inexistencia,
pidiendo eternidad
para escuchar
coros espirituales,
gozar de las Huris.

¿Y las mujeres?
¡No cuentan!
En ninguna religión.
No son varones.

O alcanzar el
Samadhi Nirvana,
auto aniquilando ego, deseo, incoherencias.
¿Qué es la vida?
Consumir,
deteriorarse, lamentarse
previo al infarto o
después de que le
colocaron a uno los stenes.

Invocar una pintura pintada por Marcos Cipac Aquino.
¡Cuánto vacío!
¡Cuánta inexistencia!
En el solo consumir,
vegetar, drogarse con azúcar.
el azúcar es una droga, altera la dopamina.

El infierno se crea en la cotidianeidad:
falsedades, contaminación, calles anegadas de basura.
Construir en
vertientes acuáticas secas,
mas cuando llueve, retoman su cauce
arrastrando lo
hallado a su paso.
Sin asumir
responsabilidades de sus consecuencias,
cual carencia de memoria por incapacidad de remembranza.

¿Acaso no se aprende?
Sembrar, no desparramar basura en época de seca,
sufriendo consecuencias en cuanto se precipitan ciclones.

Les deseo salud, fuerza y unión.

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