La Expresión Fonoestésica: sensaciones a través de la voz
Lilia Ma. Calderón/Las Margaritas, Chiapas [email protected]
Es importante señalar aquí, que el carácter sígnico de la expresión fonoestésica es claramente distinto al de la expresión lingüística. La expresión fonoestésica utiliza los sonidos de la voz como formas perceptibles vinculadas físicamente a algún fenómeno objetivo del que emana su sentido. Es decir, la información que transmite la expresión fonoestésica proviene de formas sonoras motivadas que actúan para el receptor como índices de la realidad misma. Es el caso, por ejemplo, del reconocimiento de la rabia en un orador, porque siempre que un hablante experimenta esa emoción aumenta la intensidad de la voz, hace duros los ataques consonánticos, aumenta la velocidad de locución y reduce la duración de las pausas y la de los sonidos vocálicos. Contrariamente, en la expresión lingüística se utilizan las estructuras sonoras de la voz como formas elegidas arbitrariamente para ser asociadas a un sentido determinado.
Es lo que ocurre, por ejemplo, cuando se solicita cualquier objeto haciendo sonar su nombre, verbigracia: “alcánzame el cuchillo”. En este tipo de situaciones no existe ninguna vinculación física directa entre el sonido de la voz del orador y aquello que se está comunicando al oyente. El sonido de la palabra “cuchillo” ni tiene ningún tipo de vinculación acústica directa con el objeto cortante en cuestión.
En cambio, el sonido de la rabia sí depende directamente del estado psicológico y de la fisiología del aparato fonador de quien habla. O sea, existe una conexión físicoacústica directa entre la fuente que produce el sonido -en este caso el propio orador- y la información que un oyente es capaz de obtener de esa fuente.
Podría ocurrir, también, que quien pide el cuchillo esté furioso. En ese caso reconoceríamos inmediatamente la rabia al escuchar la voz, pero la diferencia esencial está en que mientras el sonido de la rabia va a ser reconocible independientemente de que la frase que dice el orador sea “alcánzame el cuchillo” o “ya no quiero más pan”, un cambio de texto de este tipo modificaría profundamente la información transmitida acústicamente a través del sistema lingüístico.
Así, mientras la expresión fonoestésica es altamente dependiente del emisor y tiende a ser independiente del texto, con la expresión lingüística ocurre justamente lo contrario: depende del texto y tiende a ser independiente del emisor.










