Zoé, con la tarea de responder al voto de confianza de Sheinbaum

Zoé Robledo Aburto fue ratificado por la presidenta electa Claudia Sheinbaum como director general del Instituto Mexicano del Seguro Social y con ello se hizo realidad la sugerencia que había dicho el presidente Andrés Manuel López Obrador, sobre que sería una buena decisión dejarlo en el IMSS para darle continuidad al “buen trabajo” que ha hecho en estos últimos 4 años al frente de la institución.

En mayo de 2019, a la renuncia de Germán Martínez, el presidente AMLO dijo que Zoé Robledo tenía la capacidad para dirigir el IMSS y la experiencia en el ramo para “enfrentar los problemas de desabasto, falta de material, instrumentos, personal y la próxima federalización del sistema”.

En realidad, la ratificación del chiapaneco no se dio el día en que el mandatario sugirió en la mañanera que era una posibilidad de que se quedará al frente del Seguro Social, sino que esta propuesta se tomó desde el momento en que Zoé Robledo había tomado la decisión de renunciar a buscar la candidatura por el partido Morena al gobierno del estado de Chiapas.

En aquella ocasión, en agosto de 2023, había escrito en su publicación de renuncia que “en un proceso de transformación uno debe saber en dónde puede ser más útil al proyecto», y en este sentido no se necesita ser muy inteligente para saber que el acuerdo entre el presidente AMLO-Zoé y Claudia ya estaba tomado, pues se tenía la certeza de que Sheinbaum ganaba porque ganaba la presidencia de la República.

Con esta ratificación el que debe ganar en este rubro de la salud es la población chiapaneca porque Zoé Robledo estaría obligado moralmente, por el amor que dice tener a su estado, de que en los hospitales y clínicas dependientes del IMSS mejoren su calidad en el servicio.

Esta designación tiene que ser un aliciente para concluir en el tiempo programado las obras que se construyen en el territorio chiapaneco, pero, además, tiene que garantizar que la nueva incorporación del IMSS-Bienestar cumpla con sus objetivos de mejorar los servicios en todos los aspectos.

En aquella, ocasión, cuando asumió el cargo, se comprometió a incorporar a 15 millones de trabajadores independientes y a 2.3 millones de trabajadoras del hogar a la seguridad social. Hoy en día no se saben con certeza los resultados que ha alcanzado, pero parte de la confianza que le deposita en él la presidenta electa es que estas metas deben aterrizarse.

México tiene la necesidad de que su sistema de salud cambie para bien y los mexicanos añoran que esto sea una realidad. Estamos conscientes que la tarea es muy difícil, pero no hay nada imposible.

Como imposible también creer que el optimismo político del presidente de que México tendrá un sistema como el de Dinamarca está muy alejado de la realidad. Sin embargo, a como se está acostumbrado, que dichosa sería la población más necesitada, la más vulnerable, si hubiese medicamentos al día, si los niños con padecimientos fuertes tuvieran la atención de calidad que requieren, que las citas no se programen para dentro de dos meses, pues para esa fecha ya el cliente pasó a mejor vida. Sieso se logra, ya estamos del otro lado.

La ratificación de Zoé Robledo tiene que consolidar el proyecto de mejorar no de permanecer estancado o lo que es peor, de retroceder. Si la presidenta electa accedió a respaldar la recomendación compromete al chiapaneco a no defraudar, a darle el empuje que necesita la institución, pues es bien sabido que en política los nombramientos de todo el gabinete, incluido los hombres y mujeres de confianza de quien gobierna, tienen hasta dos años de prueba para presentar resultados, sino, les dan las gracias.

Aunque Zoé Robledo no tiene el perfil para ocupar el puesto en salud, tomando en cuenta que es un politólogo del ITAM y maestro en Derecho por la Universidad Autónoma de México, además de haber obtenido el Premio Nacional de Periodismo por la cobertura realizada en una elección presidencial de Estados Unidos, su experiencia obtenida en este tramo de la administración federal y su capacidad de gestión, le respaldan para continuar en esta tarea.

Dentro de su carrera política en Chiapas está el haber sido diputado local en el 2010 por el distrito XVII con cabecera en Motozintla, y en el 2018 fue legislador federal por el distrito VI con cabecera en Tuxtla Gutiérrez. Un año después asumió la dirección general del IMSS.

Claudia Sheinbaum respaldo a Zoé en su decisión de que continúe en el cargo porque ha “desempeñado una gran función y porque uno de los objetivos principales es consolidar el IMSS Bienestar», programa que reemplazó al fallido Insabi. Por ello, hoy, con esta ratificación, Zoé Robledo está obligado a responder a la confianza depositada en él.

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