“Una persona sin arte, es una naturaleza muerta”
EXPRESS ARTE
Jorge Éver González Domínguez / Chiapa de Corzo, Chiapas
Cristóbal Obregón, municipio de Villaflores, Chiapas, 3 diciembre 1975.
Hijo del señor Romeo Aguilar y doña Julieta Villatoro. Séptimo hijo de la familia Aguilar Villatoro.
Artesano heredado por genética de su abuelo don Luis Villatoro. Comenzó ser artista en la adolescencia. Sus primeros trabajos fueron de madera.
Hace catorce años (2010) se dedica por completo a la talla en madera. Ha realizado una exposición individual en los pasillos del Centro Cultural Jaime Sabines de la capital chiapaneca.
Autor del Monumento a la Mazorca, que se encuentra en el municipio de Villaflores.
“De niño, realizaba algunas piezas elaboradas en barro y en madera, de ese modo descubro que el arte sería la parte de mi vida que más disfrutaría.
Como creador de arte buscó cada día perfeccionar, aprender, descubrir, experimentar y sobre todo, destacar para ser reconocido por mi trabajo, deseo también compartir a otros jóvenes el tallado de la madera para conservar y difundir el arte.
Mi arte ha servido para disfrutar la vida, descubrir lugares, conocer amigos y lo fundamental: que otras personas disfruten mi trabajo.
En nuestro país el arte ocupa un lugar muy olvidado y rezagado, donde muy poco se atribuye el reconocimiento y el valor a los artesanos, muchos de nosotros permanecemos marginados. Existe mucha corrupción en cuestión de apoyos en las dependencias de Coneculta. La ayuda jamás llega a los verdaderos creadores.
Por otro lado, considero que la escuela no te prepara para valorar la cultura y el arte, en realidad no te sensibiliza como humano, para mí el ostentar un título no te hace mejor persona, pues te enfocas a lujos, olvidándote de muchas cosas que nos regala la vida. Aparte de la naturaleza, el arte es lo que le da sentido a la vida, una persona sin arte es una naturaleza muerta.
La disciplina significa mucho sacrificio, esfuerzo, dedicación, constancia y perfección en la creación artística, ya que para ir perfeccionando en el arte todo tiene reglas y los resultados se ven reflejados a través de ella.
Considero que, para el bien de nuestra cultura en nuestro país, el arte en la educación jamás se dejara de realizar, ya que es el único momento de nuestro aprendizaje donde tenemos la oportunidad de ser creativos, sobre todo en preescolar: es donde aprendemos a dibujar, a pintar y experimentar, teniendo contacto con el arte; de ahí en adelante no se realiza en ningún otro momento de la escuela. Por eso crecemos sin valores ni amor y eso hace que nos olvidemos por completo de la cultura, no teniendo interés en ella.
De un buen escultor espero disfrutar piezas elaboradas con perfección y piezas talladas que queden imágenes plasmadas, que sorprendan de las manos mágicas que la elaboran, dando vida a un pedazo de madera.
Para mí, lo más entrañable en mi carrera como escultor, es mi padre: cuando tallaba mis piezas para los concursos, mi padre me ayudaba sosteniendo la madera en la elaboración de las obras.
Quisiera que me recordaran como artesano, como una persona que aparte de tallar madera, compartió conocimientos para niños y jóvenes, luchando por crear espacios para la enseñanza en talleres difundiendo la cultura y el arte”.
Romeo Aguilar Villatoro ha participado en diversos concursos. En 2024, recibió Mención Honorífica en la categoría de Máscaras Diversas Ceremoniales, en el concurso estatal de Chiapa de Corzo.










