– Una maestra de preescolar fue hallada sin vida un día después de ser reportada como desaparecida
Lucía Trejo/ Corresponsal Diario de Chiapas
Frontera Comalapa, Chiapas.- El pasado 15 de agosto de este año, Rosa Magdalena Muñoz Espinosa, una maestra de educación preescolar, fue reportada como desaparecida tras ser vista por última vez en las calles de Frontera Comalapa. La maestra, perteneciente a la zona escolar 069 de Tapachula, fue vista alrededor de las tres de la tarde y se comunicó por última vez a las 3:30 p.m. Su familia, preocupada, comenzó a pedir ayuda a través de redes sociales para dar con su paradero.
Desafortunadamente, apenas un día después, el 16 de agosto, Rosa Magdalena fue encontrada sin vida en circunstancias que aún no han sido esclarecidas. Algunos testimonios anónimos manifiestan que la maestra fue testigo accidental del secuestro de una persona.
Este sábado se realizó una misa de cuerpo presente en la iglesia de La Concepción. Posteriormente, Rosa Magdalena Muñoz Espinosa fue sepultada en el panteón de dicho municipio.
En este contexto, la Sección 7 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en Chiapas lamentó la pérdida de su compañera. Sin embargo, el caso de Rosa Magdalena no es único en la región.
En el mismo municipio, Ana Lilia Samayoa Calderón, secretaria en una escuela secundaria estatal y fiel colaboradora en una iglesia evangélica, también se encuentra desaparecida. Su esposo, José Manuel Vázquez Moreno, maestro de una preparatoria del mismo municipio, ha corrido la misma suerte. Según testimonios anónimos, su desaparición podría deberse a haber estado en el lugar equivocado en el momento equivocado, ya que ambos han sido descritos como personas de bien, dedicadas a ayudar a los más necesitados.
Los familiares de Ana Lilia y José Manuel mantienen la esperanza de que ambos regresen con vida y han hecho un llamado a la ciudadanía para que compartan los boletines de búsqueda con el número 426/2024, emitidos por la Fiscalía General del Estado de Chiapas a través de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas.
«Dios, fuerte y misericordioso, tú sabes muy bien que Ana Lilia y José Manuel son fieles a tu palabra, que te han servido con el alma entera. Te pedimos que hagas el milagro y nos los regreses con bien», es el mensaje de los seres queridos y amigos de ambas personas.
Ana Lilia y José Manuel desaparecieron el pasado 15 de agosto de este año, cuando se trasladaban de Comitán de Domínguez a Frontera Comalapa a bordo de un vehículo tipo Jetta, color gris, con placas de circulación DSG633C.
Estas desapariciones forzadas en Frontera Comalapa se suman al creciente nivel de violencia e inseguridad que afecta a todos los sectores de la sociedad, incluyendo a maestros, maestras y personal administrativo de la educación.










