Elecciones extraordinarias y el riesgo

La autoridad electoral en Chiapas se declaró lista para la cobertura de la elección extraordinaria que se llevará a cabo en los municipios de Pantelhó, Chicomuselo y Capitán Luis Ángel Vidal. Sin duda una elección que mantiene en el aire la expectativa de que se concrete con éxito el que los ciudadanos salgan a votar el próximo domingo.

La situación de inestabilidad y falta de gobernabilidad, principalmente en los municipios de Chicomuselo y Pantelhó se ha tornado difícil los días previos a esta convocatoria que establece que se cumpla la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos.

En teoría, el Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) tiene registrados que serán 243 candidatos y candidatos por los que se votará el domingo. De este total, 18 compiten para la alcaldía, de ellos 12 son mujeres y 6 hombres; a la sindicatura de los tres municipios son 18 personas, 7 mujeres y 11 hombres; y para el cargo de regidurías propietarias y suplentes, son 116 mujeres, 90 hombres y un no binario.

Por disponibilidad para estar en uno de estos cargos de representación popular es halagador de inicio, pero preocupante por el desarrollo del escenario que se han conformado por el control político y en sí mismo, el poder por el poder supremo.

Tanto el INE como el IEPC notificaron oficialmente que el personal pudo ingresar para hacer las diligencias propias a la preparación de la jornada, y al parecer todo se realizará sin novedades contrarias a la de una elección cívica ejemplar.

La apuesta es, sin duda, a que así sea, debido a que no se quiere ni se desea más inestabilidad, más muertes, más municipios ingobernables, superados y controlados por grupos delincuenciales que quieren asentar sus dominios en zonas donde ante reinaba la paz social.

Cierto es que como en todo lugar, las diferencias entre personajes políticos o por conflictos de tierras siempre ha existido, pero nunca con la saña con que hoy en día se ha documentado cómo familias enteras tienen que salir corriendo para escapar de las balas de quienes quieren arreglar sus problemas a punta de balazos.

Estamos de acuerdo que en esto de la negociación política ha fallado la gestión y la encomienda que por ley se le concede a la Secretaría General de Gobierno, cuya titular y operadores políticos tienen la obligación de darle solución a los conflictos, no dejarlos sin atención porque ese es el problema que crecen las diferencias.

También es cierto que son problemas ancestrales, cuyas afrentas en donde ha habido derrame de sangre, es muy difícil de resolver pues el machismo es un tema que se busca combatir en los pueblos étnicos, principalmente, como es el caso de Pantelhó.

Hace un par de días, los pobladores de Pantelhó emitieron un comunicado conjunto donde puntualizan la delicada declaración de que no están de acuerdo con la insistencia de los órganos electorales de llevarse a cabo las elecciones en dicho municipio.

Tienen mucha razón y así lo dejamos asentado en una entrega reciente sobre el tema, en el sentido de que no tiene caso poner en riesgo la seguridad de los candidatos, del personal adscrito a los órganos electorales y de la propia población que saldrá a emitir su sufragio.

Que se esté pensando que una centena de votantes acudan a las urnas para elegir a su alcalde o alcaldesa no le dará legitimidad a su triunfo y sí generará mucha inestabilidad, protestas y la posibilidad de que la inconformidad se traslade a otros escenarios violentos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador ha dicho en todo momento que hay que saber escuchar al pueblo, pues en esta ocasión es indispensable que se haga efectiva esta sugerencia. En el caso de Pantelhó la amenaza está con el grupo “Los Herrera” y la gente que comanda el ex Concejal Alberto Gonzales Santiz.

El señalamiento de que “la actual candidata para la presidencia municipal por el partido Morena, es mujer de uno de estos criminales” es una acusación grave y delicada que la autoridad debe tomar en cuenta y no en los posteriores días se diga que no se le advirtió.

No se quiere ser ave de mal agüero, sino simplemente, señalar que Pantelhó y Chicomuselo son dos municipios que no merecen estar a merced de políticos entreguistas y de líderes de grupos, que, en lugar de ver por su municipio, luchan por alcanzar el poder a costa de lo que sea.

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