Krzysztof Sliwa / Atlántico, Barranquilla, Colombia
(Segunda y última parte)
-el 21 de enero de 1647, ante el escribano Francisco Toro Villalobos, vecino de Illescas, Francisco hizo su testamento, y confesó que Inés Álvarez de Vozmediano, de Yeles, fue su bisabuela, y que de Catalina de Vozmediano heredó unas casas en Yeles y un majuelo de dos aranzadas que llamaban de «Las Casas», que vendió con licencia del señor arzobispo de Toledo. Francisco nombró por su albacea a Lope de Vivar Salazar, caballero del hábito del señor Santiago y familiar del Santo Oficio, sobrino suyo, hijo de Lope de Vivar Salazar y Ana de Urreta Salazar, y sus testigos fueron Álvaro de Chinchilla, Gabriel de Alameda y Francisco Sánchez de las Queridas;
-el 22 de septiembre de 1612, el presbítero Francisco, comisario del Santo Oficio de la Inquisición, proporcionó una carta de venta de unas casas en Toledo, como donatario de Catalina de Salazar y Vozmediano, al señor Diego de Guzmán de Mendoza, vecino de Toledo, por 37,000 maravedís;
-el 3 de julio de 1628, Francisco, comisario del Santo Oficio de la Inquisición y cura con sede vacante en Esquivias, administró el sacramento del bautismo a Juan Bautista, hijo de Francisco Jiménez y de María López, cuyos compadres fueron Andrés de Ugena y Ana López, y los testigos fueron Pedro Ribera y Joseph de Morales; y
-el 20 de diciembre de 1642, Rojo Barcala acristianó a Francisco, hijo de Blas Palomo y de Úrsula de Cuéllar, cuyos compadres fueron Francisco de Salazar y Palacios, comisario del Santo Oficio de la Inquisición, y María de Morales Cabello, y comparecieron como testigos Pedro de Salazar Mejía y Tomás García de Escobar.
Asimismo, don Sabino de Diego Romero destapó otros datos de gran magnitud biográfica, o sea:
-el 18 de junio de 1622, Francisco fue testigo de las confirmaciones, celebradas por el doctor Melchor de Soria Vera, obispo de Troya; y
-el 26 de agosto, Francisco, con licencia de Pedro Barcala, autorizó el matrimonio de Pedro Alonso, labrador del capítulo V de la primera parte de El Quijote según del espléndido investigador Sabino de Diego Romero, con Sabina de Ugena, cuyos testigos Alonso Clemente y Francisco de Yepes.
Dicho esto, huelga recalcar que gracias al benemérito detective don Sabino de Diego Romero disfrutamos de un nuevo testimonio, donde Francisco aparece como el reverendo Francisco de Salazar y Palacios, esto es: el 17 de junio de 1630, el licenciado Francisco Rojo Barcala sacramentó a Pedro, hijo de don Miguel Urreta de Salcedo y de María Tello de Palacios, cuyos compadres fueron el reverendo Francisco de Salazar y Palacios, y María de Palacios, y actuaron como testigos Melchor de Moya, Roque Urreta de Salazar y Bernardo Espinosa.
Por último, resalto que hasta ahora no se llevó a cabo una investigación honesta, meticulosa y rigurosa sobre Inés Álvarez de Vozmediano, de Yeles, bisabuela de la esposa del héroe de Argel, citada en el dato del 21 de enero de 1647, donde ante el escribano Francisco Toro Villalobos, vecino de Illescas, Francisco confesó en su última voluntad, que Inés Álvarez de Vozmediano, de Yeles, fue su bisabuela, y que de Catalina de Vozmediano heredó unas casas en Yeles y un majuelo de 2 aranzadas que llamaban de «Las Casas», que vendió con licencia del señor arzobispo de Toledo.
Tampoco se escrudiñó sobre sus tíos paternos, nombrados el 23 de agosto de 1625, donde se comunica que:
«Fernando tuvo por hermanos legítimos a Gonzalo de Salazar, a Juan de Salazar, a Alonso de Salazar y Cárdenas, y a Francisco de Saavedra, quienes eran hijosdalgos notorios, y sirvieron a Felipe II. Hernando de Salazar, padre de Francisco de Salazar, sirvió en Flandes y se halló en Metz de Lorena y en la de San Quintín, y se vino sin que le hiciesen merced; y segunda vez se halló cuando el casamiento de Su Majestad en Londres; y Juan de Salazar sirvió en la conquista de las Indias, y ha oído decir que los indios le tuvieron a cebo y se le comieron; Francisco de Saavedra y Gonzalo de Salazar murieron en el dicho servicio en Flandes y en Italia; y Alonso de Salazar y Cárdenas sirvió en Flandes y vino muy maltratado de las armas, y murió en este lugar».
Ahora bien, antes de finalizar, destaco que don Sabino de Diego Romero localizó más de 1350 documentos inéditos, que se incorporan al nuevo libro: Documentos de Catalina de Salazar y Palacios, que contiene más de 1700 datos jurídicos.
En conclusión, felicito al brillante documentalista don Sabino de Diego Romero, por el precioso hallazgo de los nuevos diamantes documentales de capital importancia para la biografía de Francisco, la Historia de Esquivas, la de la Ciudad Imperial, y la de nuestra dulce y querida España, y no cabe duda que dichos testimonios deberían quedar fijados en los papeles para rectificar así los grandes desaciertos en las enciclopedias, libros de enseñanza y revistas electrónicas. ¡Enhorabuena!
«Laus in Excelsis Deo»,
Krzysztof Sliwa










