Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Aunque es muy común verlo en los mercados, poco se sabe de la extracción del copal en Chiapas; menos aún de las posibilidad que ofrece la conservación de los árboles que tienen esta resina aromática.
Una investigación del Instituto de Ciencias Biológicas de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), encontró que se emplean al menos 17 especies de los árboles del género Bursera, de cuya corteza se extrae esta resina aromática, empleada en usos ceremoniales y médicos.
La forma más común es la resina, comentó el investigador de este instituto, Iván de la Cruz Chacón; no obstante, el trabajo que realiza la doctorante en Biodiversidad y Conservación de los Ecosistemas Tropicales, Alejandra Díaz López, está permitiendo adentrarse en el mundo de esta resina, empleada por las culturas precolombinas.
Como lo señala de la Cruz Chacón, la mayoría de lo que se sabe del copal proviene del centro del país, sin embargo, en Chiapas se ha empleado desde hace siglos, aunque es hasta ahora que una investigación académica quiere conocer más acerca del árbol y otros posibles uso de la corteza y la resina.
“Estamos documentando el uso de los copales, que se da principalmente en los rituales de carácter religioso, también como aromatizante y una parte de forma medicinal”.
Otro aspecto que quieren entender, se refiere al estado de los árboles, si existe un cultivo específico, la salud de las especies y qué amenazas enfrentan ante los cambios ambientales.
A partir de estos conocimientos se pueden explorar nuevas formas de comercialización que no se limiten a resinas o cortezas, ya que existe una demanda de inciensos, que por los general se traen de la India, pero que pueden ser elaborados en Chiapas conociendo las resinas nativas.










