M d R / Diario de Chiapas
La falta de regulación en la mano de obra en las construcciones, tanto públicas como privadas en Tapachula, ha ocasionado en que cientos de trabajadores desempeñen sus labores sin contar con las medidas de protección necesarias.
Pese a que la Ley Federal del Trabajo establece normas que obligan a las empresas constructoras a proporcionar el equipo adecuado, es común observar diariamente a decenas de personas, en su mayoría migrantes, trabajando sin casco, botas o arnés, lo que pone en riesgo su integridad física.
Prueba de esto es el accidente ocurrido el pasado miércoles en la obra estatal del Paso a Desnivel San Juan, donde dos trabajadores resultaron heridos tras caer de un andamio, uno de ellos de origen cubano.
Y es que las constructoras en esta región han optado por reducir costos mediante la contratación de migrantes, muchos de los cuales carecen de documentos legales y necesitan ingresos económicos para subsistir.
La situación de los trabajadores mexicanos en el sector de la construcción tampoco es mucho mejor. Al tratarse en su mayoría de trabajadores informales, no gozan de un salario justo ni de acceso a la seguridad social o a servicios de atención médica, lo que hace que esta sea una de las ramas más desprotegidas en términos de justicia laboral.










