ChiapanEQUIDAD en la educación

ChiapanEQUIDAD en la educación

Dr. José Antonio Ramírez Díaz

El mosaico cultural chiapaneco, es amplio, rico y diverso; por lo tanto, debe entenderse, conocerse e interpretarse, desde las propias condiciones locales, en donde coexisten, sociedades articuladas al proceso globalizador, con sociedades rurales y, en muchos casos, con sociedades tradicionales. Esto es, en términos de sus realidades múltiples y heterogéneas.

CHIAPANEQUIDAD

Tratar de conceptualizar el término “chiapanequidad”, nos remite al análisis de la conformación del tejido social y las distintas cvosmovisiones en la entidad, donde podemos visualizar la existencia de segmentos económico sociales inmersos en los procesos globales, sociedades locales, digamos, en tránsito hacia la inserción en la dinámica globalizadora, y, sociedades tradicionales con una lógica y necesidades diferentes.

La realidad chiapaneca es muy compleja, no es sólo complicada desde la composición étnica, rural o urbana, sino desde la propia geografía y, particularmente, desde la multitud de formas y expresiones culturales que coexisten en un mismo territorio. Ésta variada composición pluricultural, representa la verdadera riqueza de Chiapas, compuesta por una diversidad de identidades y saberes.

En este sentido, en la colaboración Chiapanequidad. La grandeza de Chiapas. Eduardo Ramírez, publicada en el periódicoEl universal, el día 25 de Julio de 2024, señala “……a principios de este siglo el antropólogo Andrés Fabregas, acuñó el concepto de Chiapanequidad para referirse a ese variado mosaico cultural e identitario que converge en nuestro estado, mismo que puede ser entendido como una identidad construida a base de varias identidades y una cultura compuesta de culturas particulares…..”

En la conferencia magistral “Chiapanequidad”, más que un concepto, un sentimiento reseñada por Ainer González, el día 12 de Agosto de 2024, en el Diario de Chiapas, Fabregas Puig, refiere:

 “Chiapanequidad es un concepto que, en el contexto de la antropología se refiere a un sentimiento; un sentimiento… de pertenencia mismo que articula a la verdad cultural de Chiapas. Es un concepto para aprehender esa verdad cultural que caracteriza a los chiapanecos”.

En la actualidad, “chiapanequidad”, es un concepto utilizado y retomado, por amplios sectores económicos, sociales y culturales, pero, sobre todo, en el ámbito político, donde poco o nada se entiende de su real significado, y donde, se hace un uso irracional del mismo, para congraciarse con la nueva propuesta de desarrollo estatal, aparecer en la escena política, o simplemente, para estar a la moda y en sintonía con la narrativa estatal.

Para Eduardo Ramírez, “Chiapanequidad” representa algo más que un simple concepto o slogan de la mercadotecnia política, sino que, representa, una forma de ver, sentir y entender, una realidad social donde la pobreza, la desigualdad social y la concentración en la distribución de la riqueza, demanda una urgente transformación, para articularla y potenciarla a mejores niveles de desarrollo y bienestar colectivo.

El investigador chiapaneco, Javier López Sánchez, define a la “chiapanequidad” como un concepto altamente incluyente y humano, donde no existe la expresión para la exclusión; es reconocer las múltiples identidades y saberes, que nos identifica como chiapanecos señala. Reconoce que la identidad social, esta subyugada por un proceso de vulnerabilidad antropológica, lingüística, del estar y el ser, que es determinado por un mundo con visión individualista, neoliberal y colonizador.

En la conferencia Chiapanequidad es reconocer quiénes somos, reseñada por Julio García, el día 14 de Julio de 2024, en el diario Cuarto Poder, López Sánchez, señala tres pasos de la colonialidad: la invasión del territorio en un primer momento, la invasión del pensamiento en un segundo momento y en un tercero el ser.

“No basta con ocupar los territorios para controlar, también se mete en el pensamiento para subyugar, de modo que te quito tu ser y tú piensas como quiero que pienses; esta es la colonialidad del pensamiento; y el tercero, es tremendamente profundo, la colonialidad del ser, es dejar de decir, yo soy”,

La colonialidad del pensamiento, reflejada en la enajenación y alienación del ser humano, es uno de los principales obstáculos para el desarrollo y la transformación social del pueblo chiapaneco.

El gobernador electo, Dr. Eduardo Ramírez Aguilar, ha reiterado en inumerables ocasiones, que la chiapanequidad, representa el orgullo e identidad del pueblo chiapaneco. Su diversidad y pluralidad. Es decir, la entiende como una concepción, donde las historias locales y las realidades territoriales, marcan la pauta para el desarrollo y la transformación con paz social, bajo los conceptos de abre tu corazón, abre tu conciencia, abre tu pensamiento.


EDUCACIÓN

Uno de los pilares fundamentales de la propuesta curricular del proyecto educativo del gobierno de la 4T, lo constituye la comunidad, entendida como el núcleo integrador de los procesos de enseñanza y aprendizaje. Se trata de articular los contenidos del plan de estudios, con las condiciones socioeducativas de la escuela, para identificar problemáticas que sirvan como punto de partida para la contextualización y el codiseño de contenidos.

La comunidad, no sólo se refiere al espacio físico en el que se asienta la escuela, sino también, a toda la parte cultural, simbólica y del conjunto de relaciones sociales que la permean.

El territorio, da cuenta del contexto en donde se vive, el barrio, la comunidad, la colonia, el entorno, etcétera. Sin embargo, dicho espacio social, está determinado por la cultura, las costumbres y tradiciones. Se trata de visualizarlo como un espacio social en donde se confrontan distintas trayectorias históricas (docentes, alumnos, comunidades, autoridades), que ponen en juego procesos académicos, como síntesis del conjunto de relaciones educativas. Es decir, la comunidad como espacio social de interacciones.

De esta manera, la escuela debe ser considerada bajo una concepción orgánica, conectada a las historias y contextos locales, para lograr que los contenidos desarrollados en las aulas, sean pertinentes y de interés significativo para las y los estudiantes y de esta manera, transformar el conjunto de relaciones (Académicas, culturales, sociales, políticas), que impactan la puesta en marcha de los procesos formativos.

Los procesos educativos que se gestan en la geografía estatal, adquieren un papel fundamental en el rescate de las historias locales, como detonadoras de los aprendizajes en la escuela. Atender las distintas cosmovisiones y contextos, en los procesos de enseñanza y aprendizaje en las aulas escolares y la comunidad, le otorgan pertinencia y significado a los contenidos y estrategias didácticas diferenciadas que desarrollan las y los docentes.

La contextualización de los contenidos educativos, de acuerdo con la realidad social, territorial, cultural y educativa de las y los estudiantes, requiere que el docente, parta de su problemática cotidiana, atendiendo tres aspectos fundamentales:

1.- Contexto

2.- Características de las y los estudiantes

3.- Necesidades de aprendizaje

Sin duda, son elementos que le dan sentido y significado a los contenidos de aprendizaje que desarrolla el docente en el aula. Se trata pues, de situar los procesos formativos, en una realidad concreta, en la que aprenden los estudiantes, y donde enseñan las y los profesores.

En síntesis, el proceso de concreción curricular, de la propuesta pedagógica de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), para la educación preescolar, primaria y secundaria, parte del análisis de los contenidos curriculares nacionales (programa sintético), para adaptarlos a la realidad, problematizarla, e incorporar contenidos locales (programa análitico) significativos, no considerados en los programas sintéticos, que a razón del docente, considera necesarios y pertinentes para la formación integral de sus estudiantes. Mirar desde otra dimensión, los contenidos de los programas sintéticos.

La chiapanequidad en la educación, no únicamente atiende a la cuestión de género, sino que, se refiere, a la equidad en la calidad de la educación que se brinda, esto es, que la calidad de la educación en los contextlos urbanos, sea la misma en las zonas marginadas, en los contextos indígenas, etc;  se refiere, a la equidad en la infraestructura escolar, que ya no existan escuelas carentes de los servicios básicos (agua potable, electricidad, sanitarios), se trata pues, de un concepto más profundo, que deje de lado la exclusión en todas sus acepciones, que permita la formación integral de las niñas, niños y jovenes chiapanecos.

Bajo este contexto, “Chiapanequidad” y concreción curricular en las aulas, emanada de la propuesta pedagógica de la Nueva Escuela Mexicana (NEM), en Chiapas, van de la mano, están articuladas, se corresponden entre sí; mientras que, los procesos educativos, se convierten en la principal herramienta, para vivir la chiapanequidad que caracteriza la propuesta de desarrollo del gobierno de la nueva ERA.

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