Melquiades y Rufino Salto Hernández

Romeo Duvalier Peña Román
San Cristóbal de Las Casas, Chiapas
Hace algunos años conocí al ingeniero Melquiades, gran conversador de muchos temas, apasionado de Chiapas; tenía varios libros escritos, poco a poco ha ido publicando de manera independiente.
Rufino escribe la novela Rosalinda. El fenómeno de la migración hacia la unión americana ha sido desde siempre; de hecho, la sociedad norteamericana no posee una identidad propia, sino una mezcla de población de diversas nacionalidades de todos los continentes debido al dominio del tío Sam, mediante la imposición de sus políticas de expansionismo como la Ley Monroe, que dice América para los americanos; los pueblos de América son como colonias de su poderío y si algún pueblo intenta liberarse, le imponen un gobierno proclive mediante un golpe de estado.
Pero no es ese el tema del libro, sino una de millones de historias que viven en carne propia los llamados ‘mojados’: un inmigrante logra entrar con documentos e identidad falsa y es contratado para trabajos temporales, pero bien remunerados. Le toca conocer y enredarse amorosamente de una dama muy poderosa y acaudalada, propietaria de la empresa en la que es contratado. Ella estaba siendo defraudada desde adentro de su propia empresa por las personas de su confianza, quienes realizaban tráfico de personas, drogas y lavado de dinero a sus espaldas, sin que ella se diera cuenta. Cuando Alexis Madrigal se percata de lo que estaba pasando, se arriesgó a obtener pruebas para llevárselas a Rosalinda y de esa forma lograr la intervención de las autoridades hasta desmantelar una de las células criminales más poderosas de Los Ángeles, CA., y tuvo la suerte de salir con vida para contarlo.
A Alexis Madrigal le tocó vivir muy de cerca el ataque a las Torres Gemelas aquel fatídico 11 de septiembre del 2011 en los Estados Unidos de Norteamérica. En coautoría con Melquiades Salto Hernández.
Melquiades Salto Hernández: El cuento de Juan Bejuco está amenamente logrado, con una narrativa muy comprensible y adecuada cronología; su personaje principal nos invita a viajar con él, con su historia. Al mismo tiempo que nos va narrando sus aventuras con sabor a selva, nos lo comparte con una cierta emoción y nos envuelve a los lectores, teniéndonos en expectativa. Aunque sus páginas son pocas, el cuento en sí nos entrega imágenes fantásticas de la zona, presentándonos a esta familia de nuestros pueblos originarios chiapanecos, la cual nos abre una ventana para poder conocer sus costumbres, cultura, gastronomía y su forma original de mirar la vida en pleno siglo XXI, rescatando los modismos en la forma de hablar de la selva, (selva lacandona RIBMA).
Los personajes secundarios nos los presenta con su precisa importancia, la cual completa la maravilla de este pequeño tesoro literario que nos traslada a la selva lacandona, con la imagen de la partera -tan importante en nuestras comunidades- seres con enorme sabiduría; así como también la mención de los hermanos guatemaltecos (chapines), quienes aún guardan la enorme cultura que desafortunadamente, de este lado mexicano ya se ha perdido, pero que afortunadamente textos como estos van rescatando estas cosmovisiones, para nuestras nuevas generaciones.
Por lo que este texto me gustaría se difundiera en las primarias y secundarias para nuestros niños y niñas, que tienen derecho a conocer de sus propias culturas en forma de cuentos. Finalmente, el autor nos dice sabias palabras que todos deberíamos tomar en cuenta: “Trascender por el esfuerzo puesto al servicio nuestra gente, de nuestros pueblos, dejando un legado de conocimiento y riquezas de valores para nuestras futuras generaciones”.
Felicito a su autor por tan bello trabajo, demostrando el gran amor a su terruño. (Ana Lilia Pérez Quezada).
Mensaje. El sueño de Juan Bejuco, es realizar un encuentro entre los diversos actores, promotores de las diferentes costumbres étnicas en la comunidad Lacandona, para intercambiar conocimientos y promoverlos entre los diversos pueblos, incluyendo a los grupos originarios de Guatemala, sabiendo que son muy ricos en conocimientos ancestrales, dignos de ser heredados.
Semblanza de
Melquiades Salto Hernández

Obras literarias:
Mariana y la gloria de los niños. Cuento infantil con un gran mensaje espiritual para todo público, cuyos personajes protagónicos son los nietos del autor: Mariana, Ángel y Daniel Sadaj.
Juan Bejuco. Cuento sobre personajes y pueblos originarios de Chiapas.
Los Díaz y sus auroras. (Narrativa). Un relato sobre las raíces etnográficas de la familia Salto Villaseñor y sus múltiples peripecias de supervivencia.
Poemario discordante. Una recopilación de poemas enfocados a personajes de la familia del autor, así como diversos temas inspirativos.
Fundación Armando Duvalier A.C.

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