El Universal Online / Matías Torino
Un estudio de la Universidad de Harvard encontró que caminar 15 minutos al día puede reducir los efectos de genes relacionados con la obesidad hasta en un 50%, además de mejorar el estado de ánimo y disminuir el estrés y los antojos. Otro estudio de la Universidad de Granada, publicado en Obesity, reveló que el momento del ejercicio también es clave. Aquellos que hacían más del 50% de ejercicio moderado a vigoroso entre las 6 p.m. y la medianoche vieron caídas significativas en sus niveles de glucosa, especialmente en personas con alteraciones en el metabolismo de la glucosa.
Los beneficios de caminar después de comer
Los estudios también mostraron que caminar ligero durante 15 minutos después de una comida ayuda a reducir los niveles de azúcar en sangre. Este simple hábito puede prevenir complicaciones como la diabetes tipo 2 o beneficiar a personas que ya padecen la enfermedad, ya que ayuda a mejorar la sensibilidad a la insulina y a mantener el azúcar bajo control.
Caminar después de comer ayuda al cuerpo a utilizar la glucosa presente en la sangre, lo que reduce los picos de azúcar que normalmente se producen tras las comidas. Este proceso ocurre porque los músculos, al activarse durante la caminata, absorben más glucosa del torrente sanguíneo, lo que disminuye los niveles de azúcar de manera natural y sin la necesidad de fármacos.
El estudio de Harvard recomienda caminar 15 minutos después de cada comida, lo que suma un total de 45 minutos diarios de actividad física leve. Aunque parezca un tiempo corto, los beneficios para el control del azúcar en sangre son sorprendentes.










